Guadalajara (Enviado especial) - Decepción. Esa es la palabra que mejor define el estado de ánimo en el vestuario de Urbanito, luego de su pobre empate cero a cero con el Doctor ChapatÃn, su segundo rival en la primera ronda del Mundial de Pelotudos. Con este resultado, el argentino quedó al borde de la eliminación. El sábado tendrá que enfrentar al Topo Gigio, y ya no tiene alternativas: debe ganar sà o sÃ, y por la mayor diferencia posible, para ver si asà logra entrar a la segunda fase como uno de los terceros mejor clasificados.
ChapatÃn, en principio, parecÃa un oponente accesible. El personaje creado por Roberto Gómez Bolaños -a diferencia del genial Chavo del Ocho- fue uno de los más pelotudos a comienzos de los ´80, pero ahora los años lo salpicaron de algunos lamentables chispazos de ingenio. Eso y las limitaciones de la edad alimentaban la esperanza del chaqueño, que llegaba apremiado por la derrota sufrida ante el dinosaurio Barney en el partido inaugural.
Sin embargo, el mexicano arrancó mucho mejor que Urba, que pareció bloqueado por la presión de tener que obtener un buen resultado. ChapatÃn se agrandó, y con un pelotudeo ortodoxo pero efectivo, estuvo a punto de desnivelar. El chaqueño tuvo suerte de irse al descanso con el marcador igualado.
En la segunda parte, Urbanito entró con un planteo mucho más agresivo, siguiendo las órdenes de su técnico, el marido de Adriana Aguirre, Ricardo GarcÃa. Urba dominó en los primeros 15 minutos con un pelotudeo intenso pero falto de contundencia, hasta que de nuevo ChapatÃn hizo valer su condición de local y emparejó las acciones. De ahà en más, siguió un encuentro anodino y el 0 a 0 pareció, al final, negocio para ambos.
Urbanito, nervioso, no quiso hablar con la prensa al retirarse de la cancha, y hasta insultó a un niño que le pedÃa un autógrafo. La criatura, ante el gesto del chaqueño, lo recagó a piñas.








Tardará, tardará.
Ni modo. Tampoco ingenio o compromiso del real, es decir, ese compromiso con alguna causa que puede llegar a poner en riesgo el empleo, la reputación,...