Guadalajara - "Re-sis-tencia, Re-sis-tencia, Re-sis-tencia". El grito violaba las normas del silabeo pero calzaba a la perfección con la alegrÃa de los cientos de chaqueños que se llegaron hasta el estadio principal del Complejo Polipelotutivo de Guadalajara, donde Urbanito ganó ante Dumbo un partido para la historia, que lo dejó nada menos que en la final del Mundial de Pelotudos 2008.
El chaqueño, que terminó el primer tiempo con un 0-2 que parecÃa irremontable, puso sin embargo en la segunda mitad toda la pelotudez innata que lleva en la sangre y con una enorme falta de talento logró empatar el marcador y luego desnivelar en el segundo minuto de descuento. AsÃ, desató el delirio de los argentinos presentes aquÃ, que desplegaron una inmensa bandera en la que se leÃa "Gracias, AÃda".
"Estoy súper emocionado. Cuando terminó el primer tiempo me querÃa morir, no podÃa creer que iba a tener que volver al hotel y hacer las valijas. Pero después me recompuse y me dije a mà mismo: 'No, Urba, no vas a hacer las valijas, porque acordate que te las robaron al llegar'. Entonces en el segundo, entré a matar, porque ya no tenÃa nada que perder", contó el representante provincial tras el encuentro.
Dumbo, en tanto, con una desazón que se le notaba en cada palabra, tuvo sin embargo la hidalguÃa de reconocer que el resultado fue justo. "No supe cuidar la ventaja, pero no serÃa justo negar que Urbanito está pasando por un gran momento, y hoy por hoy está a la altura de cualquier recontrapelotudo de nivel mundial", opinó.
Ahora resta saber quién será el rival de Urba. Hoy definirán la otra llave los Teletubbies y Barney, los dos imbéciles que habÃan protagonizado la final del mundial anterior, ganado finalmente por el segundo de ellos.
Urbanito mantuvo durante media hora un emocionante diálogo telefónico con sus padres, en el que lloró casi todo el tiempo. Después se supo que la comunicación era un llamado equivocado, como parte de una broma que le gastaron al argentino los conductores de un programa radial mexicano. El episodio sirvió para demostrar que Urba está en inmejorable forma.








Tardará, tardará.
Ni modo. Tampoco ingenio o compromiso del real, es decir, ese compromiso con alguna causa que puede llegar a poner en riesgo el empleo, la reputación,...