Los veinte argentinos que trabajaban en el proyecto de "La Máquina de Dios", el experimento cientÃfico más fascinante e inquietante de la historia humana, fueron despedidos de ese programa internacional, al descubrirse que fueron ellos los que provocaron un serio desperfecto en la estructura al utilizarla para conocer con antelación los números que serÃan sorteados en la quiniela.
La Máquina de Dios, ubicada en la frontera entre Francia y Suiza, es un acelerador de protones con el que se espera poder explicar aspectos clave de la existencia, como por ejemplo determinar cómo se produjo la creación del Universo, cómo fueron los primeros minutos de vida del cosmos y por qué Moria Casán es considerada un sÃmbolo sexual en la Argentina.
El experimento fue preparado a lo largo de trece años, costó 4.500 millones de dólares y de él participan 2.000 cientÃficos de 34 paÃses del mundo. El año pasado, en medio de una inmensa expectativa, la máquina fue puesta en marcha, pero el trabajo debió ser interrumpido en poco tiempo. El motivo no fue suficientemente explicado.
"Ahora sà sabemos lo que pasó: los argentinos se levantaban a la madrugada, y se ponÃan a usar la máquina para averiguar qué numeros de quiniela iban a salir en la Argentina. Una vez que lo sabÃan, aprovechando la diferencia horaria llamaban a sus parientes para que apostaran esos números en los sorteos nocturnos. Y después aprovechaban el acelerador para asar costillas de vaca y embutidos con carne de cerdo. Es lo que en fÃsica llamamos 'hacer mierda un equipo'", dijo James Gillies, vocero del Consejo del Centro Europeo de Investigación Nuclear.
Acostumbrados a innovar y a darle a las cosas los más diversos usos (entrenados desde la infancia en convertir cuchillos en destornilladores, chicles en selladores de tanques de combustible, etcétera), los argentinos también utilizaron el descomunal dispositivo para secar ropa, hacer dulce de leche casero, proyectar pelÃculas porno en 3D, jugar a los penales sin ley de gravedad, intentar convertir soretes en muñecos de nieve y tratar de alterar la estructura molecular de las manzanas para transformarlas en culos de Jesica Cirio.
Gillies, en comunicación telefónica con Angaú Noticias, dijo que "fue con el Experimiento Cirio que quemaron los sistemas de propulsión del acelerador. Estábamos todos durmiendo, y nos despertó un gran estrépito. Cuando fuimos hacia la zona de la máquina, vimos a los argentinos maldiciendo y tratando infructuosamente de introducir sus miembros en las manzanas que nos habÃan dado de postre esa noche".
Los argentinos llegarán de regreso al paÃs, embarcados en un vuelo charter rentado especialmente para apurar la expulsión de todos desde la Unión Europea. Se descuenta que una multitud irá a recibirlos a Ezeiza.
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