El gobernador de todos los chaqueños, Jorge Hilton Capitanich, decidió hacer una fuerte jugada similar a la de Cristina Kirchner a nivel nacional al estatizar el negocio del fútbol. En el caso del mandatario provincial, la inesperada e impactante medida consistirá en asumir la comercialización de las pelÃculas condicionadas para TV, que desde el mes que viene dejarán de verse en señales codificadas y pasarán a formar parte de la programación del Canal 9 de Resistencia.
"Es inaudito que el capitalismo salvaje haya convertido en natural la idea de que para ver una buena empomación o un flor de trÃo interracial, hay que pagar un abono carÃsimo para adquirir un decodificador y acceder a señales como Venus y otras de ese tipo. Cuando el mercado no satisface las necesidades del pueblo, debe intervenir la mano del Estado. Sobre todo la mano, jio jio jio", dijo Capitanich ayer, al anunciar la medida.
El gobernador dio detalles de su decisión en una conferencia de prensa realizada en el Salón Obligado de Casa de Gobierno, que en realidad fue preparada como si fuera un acto polÃtico y terminó convirtiéndose en un promiscuo entrevero de funcionarios, dirigentes, militantes, damas de mala vida y trabucos de Spain Square.
Es que Capitanich, acompañado de parte de su gabinete, hizo el anuncio proyectando en una pantalla gigante un Powerpoint con gráficos que indicaban los costos de la operación oficial y las curvas de ingresos que permitirÃan amortizar la inversión, pero sobre el final se proyectaron algunos trailers de las pelÃculas que comenzarán a verse en Canal 9 a partir de septiembre.
Ante el asombro de muchos de los presentes, pero sobre todo de las autoridades eclesiásticas invitadas, se vieron avances de producciones clásicas y modernas como "Garganta profunda", "CalÃgula", el drama "Te garcharé en silencio", "Matrix reculeado" (con Keanu Reeves y Mike Tyson), la telenovela "Rosa de lejos (marrón de cerca)" y la producción futurista "La turra de las galaxias".
Las imágenes, en un salón que apagó sus luces para una mejor visión de ellas, fueron imponiendo un silencio cada vez más ostensible en la nutrida concurrencia, al punto que la Rama Masturbatoria del Partido Justicialista interrumpió la entonación de la marcha peronista, que los integrantes de ese sector habÃan comenzado a cantar al terminar la exposición de Capitanich.
Pero esa ausencia de voces fue luego dejando espacio a una marea de murmullos y suspiros que iba creciendo de manera tenue entre las penumbras del auditorio, mientras delante las secuencias de promoción continuaban agitándose y el gabinete observaba, inmóvil, con los cuellos forzados por la torsión permanente de las cabezas hacia la pantalla ubicada en un lateral.
De manera casi imperceptible, un suave oleaje de monosÃlabos y gemidos fue bañando el aire, y en la zona de butacas habÃa sombras que comenzaban a superponerse, a mezclarse, al tiempo que temblorosos chasquidos de lenguas parecÃan reproducir el sonido de esos azarosos saltos de los peces en la noche, abriendo y cerrando heridas en el rostro del rÃo.
La proyección llegó a su fin, y las luces del salón se encendieron. Cuentan veteranos empleados de la Casa de Gobierno, con más de treinta años dedicados al mantenimiento de la planta baja, que nunca antes en sus vidas habÃan visto un espectáculo como el que entonces quedó a la vista de todos.








Tardará, tardará.
Ni modo. Tampoco ingenio o compromiso del real, es decir, ese compromiso con alguna causa que puede llegar a poner en riesgo el empleo, la reputación,...