La polémica por los contratos de exploración petrolera que promueve el gobierno provincial llegó a su punto más alto ayer, al saberse que no sólo ya se firmó uno de esos acuerdos, sino que además éste reviste el carácter de un convenio de exclusividad que, para colmo, beneficia al misterioso autoservicio El Cohete, de Fontana.
Se trata ni más ni menos que del mismo comercio que pese a sus modestos aspecto y dimensión, cobró durante el actual gobierno provincial una impresionante suma como proveedor del Estado por servicios de lo más diversos, ya que en sus facturas figuran entregas de bizcochos, refrigerios, máquinas de coser, artículos electrónicos, artefactos para gomería, servicios de transporte de leche, transporte de medicamentos y hasta alquileres de proyectores y muebles, entre otros rubros.
La tremenda expansión comercial de El Cohete habría coincidido con el recambio de gobierno de diciembre de 2007, ya que antes la actividad del mercadito era, aparentemente, relativamente pequeña, y se reducía a la venta de unos pocos artículos al público. Quiso además la casualidad que haya sido el comercio que más facturó al Estado con las tarjetas alimentarias del Ministerio de Desarrollo Social que fueron malversadas para consumir sus créditos de consumo, sin que los plásticos llegaran a las familias pobres que debían recibirlos.
"Es cierto, ligamos el contrato de esplotación petrolera del gobierno, pero é todo tramparente. La firma tiene una larga esperiencia en esta cuestione", confirmó Toribio Isabelino Calanga, quien ante AN se identificó como Gerente de Relaciones Institucionales para América Latina del Grupo El Cohete. Nos recibió en su despacho, una piecita de 2 por 1 ubicada junto al depósito de polentas y espirales para mosquitos. Detrás de él se veía un cuadro con el logo de El Cohete, y debajo el lema de la organización: "Excelencia, eficacia, desarrollo global". Al lado, un almanaque de 2002 con Lía Crucet mostrando las tetas.
El Ejecutivo, vestido con una camiseta de Don Orione e intentando todo el tiempo quitarse con una birome un resto de carne atrapado entre dos dientes, aceptó dialogar sobre el nuevo trato con la gestión de Jorge Hilton Capitanich.
AN: ¿Es cierto que se quedan con la exclusividad de la exploración por hidrocarburos en el Chaco?
-Sí, coooorreeectoooo, como dice Susana Giméne (risas).
AN: ¿Qué áreas van a explorar?
-(Guiña un ojo) Area chica y área grande (risas).
"No, che, pará", dice Calanga, todavía riéndose, tomando el teléfono y marcando un número de dos dígitos. "Che, Gutiérre, ¿dónde puta é que vamo a buscá el petróleo lento? ... Aaah... No, copia no... Vó tenía, pelotudo, yo no agarré nada... ¿Y no te acordá lo lugare ni que sea? ... Eh... Sí... Listo, guampa, despué te veo".
-No, no se acuerda el boludo este, y yo no sé dónde concha dejé el contrato. Pero pará (mira al ruidoso ventilador de pie que nos sopla)... Creo que era... Pampa del Indio... O del Infierno... Má Castelli, creo... No, ponele "en el interior", nomá, así no metemo la gamba.
AN: La primera duda que se plantea es que ustedes, aparentemente, no tienen ninguna experiencia en el negocio del petróleo.
-¡Qué no, si nos miramo todo los capítulo de Dalla y Dinastía! (Risas)
Calanga se sigue sonriendo y ceba mate. Luego continúa:
-No, negro, no ponga eso. Y sí, qué queré que te diga, no te via decí que tenemo cien pozo hecho, pero é lo que yo le decía hace un rato a un vago de una FM que también me dijo lo mismo: nadie nace sabiendo, vite, y acá lo que hay que valorar é la decisión del gobierno de darle esto a una empresa chaqueña, vite, no a uno gringo trolo que vienen de Yankilandia y despué se llevan todo el petrólio.
AN: ¿Si ustedes llegan a encontrar petróleo, qué sigue después?
-Y... avisarle al Coqui, pelotudo (risas).
AN: No, en serio.
-Y qué se yo, negro, si testoy diciendo que no estuvimo nunca en esto. Ojalá que puédamo encontrar, vite, sería una gran cosa para toda la provincia. Yo le decía al patrón lo mismo, qué hacemo si encontramo. La ventaja que tenemo é que como vendemo produto de limpieza suelto, nos van quedando lo bidone grande, vite, y yo le dije para í poniendo ahí el petrólio que encontremo.
AN: ¿Hoy a cuánto está el crudo?
-No, crudo no vendemo, acá la gente te lleva paleta nomá.
AN: ¿Con qué infraestructura van a hacer la exploración?
-Mirá, acá se le habló a los muchacho, en el sentido de que se dean cuenta que esto é una gran oportunidá para todo. Así que le vamo a dá a la pala entre todo, vite, un rato cada uno. Lo bueno é que hay voluntá, vite. Fijate que uno de lo vago ya trajo hoy un fierro largo que tenía en la casa, para metele para abajo en la tierra y con eso ir viendo si sale o no sale el petrólio, vite.
AN: ¿Qué estudios ya tienen sobre el tema?
-Yo y el dueño, primario. Pero hay dos pibe del depósito que tienen la secundaria completa.
AN: Quiero decir qué trabajos o investigaciones tienen sobre los posibles lugares con reservas de hidrocarburos.
-No, nada. Pero el dueño dice que tiene un pálpito terrible de que hay cerca de Castelli, así que vamo a buscar primero por ahí, porque él é impresionante el culo que tiene. Vuelta y media saca la quinela.
AN: ¿Es una inversión de riesgo?
-Y sí, mavale, imaginate que los día que esteamo en el campo buscando, esto va a quedar solo, vite. Nos pueden afanar.
AN: Me refiero a si ustedes financian la exploración o cómo es la condición contractual con el gobierno.
-Ello nos dan 25 millón por mes mientras esteamo buscando. Si encontramo el petrólio, el die por ciento vacer para ello.
AN: ¿Y si no encuentran?
-Nos tienen que seguir garpando hasta que venza el plazo de esploración que dice el contrato.
AN: ¿Y de cuánto es?
-Treciento año.
AN: Si se encuentra petróleo, ¿van a ser más baratos los combustibles en el Chaco?
-¡Mavale, oviamente! La idea é que se vendan do botella de Cabalgata y un litro de nasta súper todo por 5 peso. Te conviene toda la vida.
La charla se interrumpe abruptamente cuando un empleado abre la puerta del sucucho, chasquea los dedos diciendo "ahí están", y Calanga se pone de pie con un salto, apaga la luz, baja las persianas, deja todo a oscuras y ordena con un susurro enérgico: "¡Cierren todo, cierren todo!"
Después, con el dedo cruzado sobre los labios, pide silencio y se inclina sobre el escritorio. "Los putos de la Afip", explica.
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Tardará, tardará.
Ni modo. Tampoco ingenio o compromiso del real, es decir, ese compromiso con alguna causa que puede llegar a poner en riesgo el empleo, la reputación,...