La filial chaqueña de la Cámara Argentina de la Construcción volvió a manifestar su desacuerdo con la decisión oficial de dejar parte de la construcción de viviendas Fonavi en manos de cooperativas y organizaciones sociales, y advirtió que se trata de "entidades de dudosos valores morales, que actúan sólo en pos del vil dinero y a las que no les interesa en absoluto que triunfe ell amor ni que el ser humano sea feliz y esté en armonía con el cosmos".
Las manifestaciones de la CAC Chaco, en ese sentido, mantienen la línea ya planteada días atrás con las declaraciones de su presidente, Ricardo Siri, quien expresó el "total desacuerdo" de las compañías constructoras con la adjudicación de contratos a cooperativas de trabajo porque
“tenemos empresas que hace veinte o treinta años vienen pagando impuestos, con todas las presiones tributarias, más las presiones de la UOCRA, y este tipo de organizaciones es muy poco lo que pagan”, por lo que consideró que son "una competencia deseal".
"De qué vale que tengamos empresas y las tratemos de mantener cuando aparecen estos satélites de corporaciones que son creadas por el poder político, y les dan cabida y plata para que hagan obras. A mí gustaría que alguien investigue a este tipo de organizaciones a ver si están en orden, si están cumpliendo todo lo que nos exigen a nosotros. Me molesta muchísimo que a esta gente se le siga dando trabajo”, agregó el vocero empresario.
Maldita corrupción
Luego de ese pronunciamiento, AN logró una entrevista con Siri, quien ratificó sus expresiones anteriores y reveló que varios empresarios del sector "están atravesando un fuerte estado depresivo, porque se preguntan qué será de sus amados obreros si llegaran a caer en manos de estos desalmados que sólo piensan en la rentabilidad, que jamás irían a la casa de un operario enfermo a ponerle trapos mojados en la frente a fin de bajarles la fiebre o a controlar que se pongan la camiseta abrigada en invierno".
"Quisiéramos ver si estos grupos cuasi mafiosos serían capaces de hacer todo todo todo lo posible por aprovechar al máximo lo que cobran por cada vivienda, recorriendo comercios hasta desfallecer para que esa familia que recibirá una casa tenga en ella los mejores materiales, la mayor calidad constructiva posible, la instalación eléctrica más duradera. No, seguro que no, ¡sólo les interesan los malditos pagos del Estado!", exclamó destrozando un nivel contra la pared de su oficina.
Ya insalvablemente exaltado, Siri se puso de pie, y con la mano derecha alzada al cielo como una invocación (mientras relámpagos aparecían en el cielo), gritó: "¡Por las barbas del profeta, que seguro os enteraréis algún día de que estos bellacos se aseguran las adjudicaciones dejando parte de sus cobranzas en manos de los funcionarios encargados de decidir a quién se encargan los planes habitacionales!"
"Es más -prosiguió, con la frente bañada en sudor y los párpados temblando-, recordad lo que os digo aquí: llegará el día en que estos degenerados buscarán asegurarse los favores de los gobernanes participando fuertemente del financiamiento de sus campañas políticas y del blanqueo de dinero proveniente de todo tipo de actividades ilícitas. ¡Oooooh, Señor, pero llegará también el día del juicio final, y allí será el llanto y el crujir de dientes!".
"¡¡El llanto y el crujir de dientes, oooh síii!!", repitió, ya en trance, mientras AN abandonaba sigilosamente el despacho.
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Tardará, tardará.
Ni modo. Tampoco ingenio o compromiso del real, es decir, ese compromiso con alguna causa que puede llegar a poner en riesgo el empleo, la reputación,...