La formidable definición del señor gobernador de todos los chaqueños al inaugurar el nuevo pavimento de la avenida 25 de Mayo, diciendo que la obra "mejorará la conectividad entre Resistencia y Fontana", generó el asombro del mundo y la admiración de la comunidad científica internacional, que debió reconocer que ignoraba por completo semejante implicancia de los trabajos de asfaltado.
Jorge Hilton Capitanich, sin embargo, empañó un poco ese logro al copiar el invento de la intendente de todos los resistencianos, Máxima Ayala, quien había establecido que pavimentar ocho cuadras de una avenida es en realidad pavimentar dieciséis. Al inaugurar las 24 nuevas cuadras asfaltadas de la 25 de Mayo, JHC dijo que eran 48. Algo preocupante, porque si se llegara a concretar alguna vez la autovía Resistencia-Sáenz Peña, entre ambas ciudades pasaría a existir una distancia de 320 kilómetros en lugar de los 160 actuales.
Pero volviendo a la conectividad, AN pudo comprobar que las afirmaciones del señor gobernador son totalmente ciertas. "Es verdá, tenemo una conetividá de la puta madre ahora; yo incluso, que siempre ando con una tranca de la gran siete, ahora echo lo sorete como si salieran por un caño cromado", dijo Fortunato Yamelino, un hombre de 72 años cuya humilde vivienda (antes era soberbia, ahora ya no) está sobre la avenida conectivizadora.
Conectividad o muerte
Algo que también llamó la atención es que ahora todas las familias ubicadas junto a la arteria pavimentada quedaron con sus inodoros conectados a internet, sin que se sepa a qué se debe el fenómeno, pero es evidente que la conectividad está de por medio. "El tema es que cuando uno mea, aparece Google en el agüita, y cuando uno hace una cagada, obviamente aparece la página de Microsoft. Moviendo la boya de la mochila de agua, se puede navegar por otros sitios", contó un jóven, mientras intentaba -sentado sobre el sanitrario y a fuerza de pedos- chatear con una amiga ecuatoriana.
Otra consecuencia de la deslumbrante conectividad producida es que toda la iluminación de la avenida y los consumos eléctricos de los barrios adyacentes se sostienen solamente con dos pilas Eveready medianas comunes, que deben ser cambiadas cada cuatro años.
Lamentablemente, en medio de la euforia popular provocada por el acontecimiento, no faltaron los desplantes de quienes no entienden que el progreso demanda, de todos nosotros, altura y clase. Lo decimos sobre todo por esa señora que tras el acto inagural se acercó al señor gobernador para decirle que ni ella ni sus hijos tienen qué comer, y que muchas familias más están en la misma situación en Fontana, uno de los municipios más pobres del Chaco. "Que lo remil parió, al final se los conectiviza pero no hay forma de sacarlos de la manía esa de querer morfar todos los días", reflexionó un ministro, con toda la razón del mundo de su lado.
Artículo relacionado: Y pensar que parecía una simple pavimenación
.








Tardará, tardará.
Ni modo. Tampoco ingenio o compromiso del real, es decir, ese compromiso con alguna causa que puede llegar a poner en riesgo el empleo, la reputación,...