La Cámara de Empresas Agroaéreas, que aglutina a las firmas encargadas de realizar fumigaciones en emprendimientos agrÃcolas, volvió a terciar en la polémica por los incidentes de La Leonesa, donde el cientÃfico Andrés Carrasco fue atacado por el intendente del lugar, empresarios y activistas movilizados por el municipio, logrando asà impedir que el investigador hablara de los efectos del glifosato en los seres humanos alcanzados por ese agrotóxico.
En un comunicado titulado "La puta que lo parió, cómo rompen las bolas esos negros de mierda", la cámara admite que el glifosato "puede llegar a tener efectos no deseados por nadie en la salud de algunos hermanos argentinos", y cita que "por ejemplo, puede provocar algunas malformacioncitas en bebés en gestación", aunque destaca que "esos niños, luego, se desarrollan con esmaltes dentales mucho más fortalecidos".
La Ciencia triunfa
La entidad, que un par de meses atrás presentó a un especialista irlandés que decÃa que se habÃa "bañado" con glifosato para probar que el producto no era tóxico, planteó ahora que, en cambio, "escuchar a Carrasco más de dos veces por semestre puede provocar graves infecciones en el tÃmpano, secreciones purulentas en el cuero cabelludo, estallido de vesÃcula, ceguera y cáncer de ojete".
En ese sentido, la cámara se pregunta "por qué los perjuicios sanitarios detectados en las zonas próximas a los campos investigados por Carrasco se atribuyen a las fumigaciones, y no al propio Carrasco. ¿No es mucha casualidad que en todos aquellos sitios en los que él estuvo haya habido problemas de este tipo?", plantea.
Frente a ello, la CEARA sostiene que "si el gobierno nacional realmente está preocupado por proteger a la población, deberÃa de inmediato aislar a Carrasco, colocarlo dentro de una cápsula de platino, y luego diluirlo en ácido sulfúrico. Después, frizarlo hasta que se sepa claramente qué está pasando".
La organización tampoco deja pasar la ocasión para expresar su "emocionado reconocimiento" al intendente de La Leonesa, José Carbajal, y a los empresarios arroceros que lograron expulsar de La Leonesa a Carrasco, y a los legisladores y otros investigadores que lo acompañaron en su intento de disertar para los vecinos de aquella localidad del Chaco.
"Pese a la notoria disparidad de números, ya que ellos eran sólo 200 y Carrasco y los suyos eran nada menos que 20, lograron una inolvidable victoria sobre los sediciosos que pretenden destruir la celeste y blanca", dice el comunicado, en alusión al color de las tarjetas de débito del Banco Francés.
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