La presidenta de todos los argentinos, Cristina Fernández de Kirchner, lanzó a nivel nacional el denominado Plan Línea Blanca, programa que de inmediato despertó el interés de varios funcionarios, magistrados y legisladores provinciales, sobre todo de los dos servidores públicos que estuvieron internados esta semana por haber consumido cocaína rebajada con elementos de alta toxicidad.
"Realmente nos parece un hermoso gesto de la compañera presidenta que, ni bien se enteró de que nos enhebraron vendiéndonos merca adulterada, sacó el Plan Línea Blanca", dijo uno de los funcionarios que pasó el mal momento, en contacto con Angaú Noticias.
De todos modos, el hombre comentó con cierta desazón que "ni bien escuché a Cristina hacer el anuncio por la tele, rápidamente, te diría que desesperadamente, empecé a llamar a distintos comercios de Resistencia y Corrientes para ver si ya estaban operando con el sistema, y me dijeron que no. Ya a los últimos llamados los hice en un estado tal de nerviosismo que los dedos se me enredaban sobre el teclado del teléfono", admitió.
En su mensaje al país, la presidenta dijo que el plan servirá para que todos los argentinos puedan tener calefones, cocinas, lavarropas y termotanques nuevos. En el Chaco el anuncio causó júbilo, sobre todo por lo de los termotanques, para poder tener duchas calientes con las cuales hacer frente a las bajísimas temperaturas que imperan en la provincia.
Sin embargo, algunos funcionarios parecen haber tomado las definiciones presidenciales con un sentido erróneo. El funcionario consultado por AN dijo que en todos los comercios con los que se comunicó ya hizo reservas. "Les dejé mis datos, para que en cuanto el plan esté vigente, me manden dos o tres kilos de lo que tengan", contó.








Tardará, tardará.
Ni modo. Tampoco ingenio o compromiso del real, es decir, ese compromiso con alguna causa que puede llegar a poner en riesgo el empleo, la reputación,...