Los diputados rozistas que recibieron ayer a representantes de la manifestación aborigen que acampa en la Plaza 25 de Mayo confesaron que durante el encuentro les fue difÃcil contener las lágrimas, y luego de él debieron retirarse a sus domicilios para abrazar muy fuertemente a sus hijos y hablarles de la importancia de la vida, el amor y el Registro de la Propiedad Inmueble.
"Fue un momento harto difÃcil, en el que a cada uno de nosotros el alma se nos subÃa a las gargantas, en perfecto movimiento vertical, al ver que hay amados hermanos aborÃgenes que no la pasan nada pero nada bien, eh", dijo el diputado Leandro Zdero, del ala flogger del rozismo.
"Algo que nos pegó a todos muy fuerte -siguió contando- fue cuando estos queridos integrantes de nuestros pueblos originarios relataron que llevan años sin ser ascendidos en sus empleos. Es más, no tienen trabajo. Es más, hay dÃas en que no pueden hacer las nueve colaciones diarias que recomiendan los nutricionistas. O sea que es un poco como que sus dÃas no son fáciles".
Zdero comentó que tras escuchar los testimonios de los dirigentes indÃgenas, "sentà que como ser humano no podÃa tolerar tanta injusticia, tanta desigualdad, y fue como un fuego que me iba subiendo desde el vientre hacia el pecho, y me quemaba. Lo que sentÃa era que no podÃa quedarme en la pasividad de escuchar y listo, porque asà no se cambia nada. Asà que me levanté de la cama, me metà en la compu y subà un post sobre este tema en mi metroflog. Yo no digo que todos hagan cosas tan grossas, pero que por lo menos se comprometan un poco, y les juro que el mundo cambia", reflexionó.
Luis Verdún, también presente en la reunión, estuvo largo minutos intentando hablar con AN, sin poder dejar de sollozar, hasta que logró recomponerse y dijo que algo que lo impactó "fue que aparentemente hace algunos años a muchas de estas familias personas inescrupulosas les vendieron sus tierras. Yo tomé nota de todo, y ya mismo lo voy a llamar al doctor Rozas para ponerlo al tanto de todo, y ver qué podemos hacer", comentó.
Marita Barrios, presidenta de la Comisión Humana de Derechos, no pudo con su genio y nebulizó a todos los presentes, manifestando también su consternación. "Esta gente no tiene ni para el patentamiento de sus vehÃculos, de acuerdo a lo que pude entender de lo que decÃan", indicó.
Los legisladores también se reconocieron asombrados "porque habÃa sido que estos hermanos ya habÃan venido a Resistencia en 2006, para hacer un acampe en la plaza, cuando la Alianza era gobierno. Fue el único momento en que, sinceramente, los tuvimos que putear, porque les dijimos que no entendÃamos por qué no habÃan avisado que venÃan, entonces veÃamos de darles las respuestas a sus reclamos", señalaron.
Zdero denunció que según lo contado por los aborÃgenes, en 2006, además, un grupo de doce indÃgenas realizó una huelga de hambre en el Ministerio de Gobierno "¡y en lugar de atenderlos y darles amor, se los mantuvo encerrados y se prohibió a la prensa hablar con ellos, como si estuvieran en un campo de concentración! El diputado Matkovich prometió investigar el caso, para que todo el peso de la ley caiga sobre el hijo de puta que haya ordenado aquella aberración", informó.
ArtÃculo relacionado: El triunfo del amor








Tardará, tardará.
Ni modo. Tampoco ingenio o compromiso del real, es decir, ese compromiso con alguna causa que puede llegar a poner en riesgo el empleo, la reputación,...