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Después de dichos de Cristina y de Franco, todos se creen comediantes

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(Por Remiul Ristanic, desde el Paseo de la Civilidad) - La prensa independiente dejó de cuestionar a la presidenta de la Nación por su agresividad, falta de simpatía, discursos virulentos y pilcha cara. Ahora le pega por hacerse la graciosa en un país en el que todo está como el orto. Paradójicamente, los consejos sexuales-gastronómicos de Cristina Fernández avivaron la llama de los habitantes de la tierra de Luis Landriscina. A ajustarse las dentaduras postizas que se viene un tsunami de felicidad a precio de costo.



En medio del desencanto generalizado y mientras regresan de sus merecidas vacaciones, nuestros representantes proyectan un 2010 más relajado. La clave: el humor. Para el periodista político de Chacopuede.com.uk, Alberto Alpedín, “lo de Cristina no hizo más que potenciar una tendencia que había empezado la primera semana del año, cuando el juez Ricardo Franco despertó la hilaridad de todo un pueblo con su frase ‘Tenemos la mejor Justicia de la Argentina’”.


“Tipos como Maximiliano Buenaventura y otros agoreros tendrán que poner las barbas en remojo”, desliza Alpedín sabiendo que Buenaventura es completamente lampiño: Alpedín ya está haciendo humor. “Durante el último programa del año pasado de ‘Buena Onda las Pelotas’, que se emitía todos los días de 17 a 18 por Radio 13, representó sin saberlo, como un personaje de opereta, el fin de una Era”.

El irascible conductor había cerrado el programa diciendo: “No tenemos la suerte de que un terremoto arrase con todo… Tengo 47 (el muerto) años y no sé si voy a llegar a los 58 (el ahogado), pero desde el ’83 (mal tiempo), que no nos iba tan mal; salvo, quizás, en el ’94 (cementerio)”.

Y es que Buenaventura, que se formó profesionalmente como Niño Cantor de Lotería Chaqueña para pasar luego a la dirección general de un conocido matutino, obligaba a sus oyentes a escuchar el programa con unos calendarios que él mismo vendía, en cuyo reverso se podían ubicar los números de la quiniela y sus respectivos significados. “Peor es tener que contratar un intérprete para entender a Kulito”, explicó el conductor, críptico y con los puños crispados.

Sea a causa de la presidenta o del juez Franco, ahora todos se creen comediantes. Veamos algunos ejemplos de las máximas que harán las delicias de los chaqueños a partir de marzo.


Nota: para que se entienda mejor el sentido de las frases, el lector tendrá que hacer el esfuerzo de imaginar a los protagonistas sonriendo con picardía, haciendo guiños cómplices, codeando a los periodistas o, más convencionalmente, disfrazados de Piñón Fijo.


“No es cierto que hayamos bajado los decibeles contra Bergia en cuanto mencionó que iba a revisar los contratos de la legislatura. Habíamos hablado con él antes de que se reuniera con los peronistas, y acordamos que su candidatura era lo mejor para todos. Por eso hemos decidido nombrarlo también presidente del partido”. Benicio Szymula en la apertura de sobres de las facturas que llegan mensualmente a la sede de la UCR, rodeado de chicos con globos.


“Capitanich no da puntada sin hilo, es un estratega; lo de la armonización sigue adelante, ¿o por qué creen que Coqui Ortiz permanece en su cargo?”. Ex diputado Leandro Zdero durante una partida de Prince of Persia en la Play. Lo gracioso es que está jugando solo contra la máquina, y que el televisor está apagado.


“Es mentira que vivo en una casita de mazapán”. Diputado Juan José Bergia mientras se limpia las miguitas de torta del saco y trepa la escalerita que lo depositará en la mesa grandota que usan los presidentes de Cámara.


“Yo estuve, estoy y estaré con el campo”. Ángel Rozas, ganadero, al salir de un rodeo en el que elige el mejor caballo para la Cabalgata de la Fe. Debajo, haciendo un esfuerzo sobrehumano, el diputado nacional Pablo Orsolini le hace “piecito” para que pueda meter la bota en el estribo y, para darle más énfasis a la humorada, bufa como un brangus en celo.


“¿Quién es San Pantaleón?”. Ángel Rozas, jinete, al montar el bellísimo percherón con el que recorrerá el camino a la gloria. El chiste está en la cara del caballo, que tiene la lengua afuera y los ojos muy hinchados.


“¿Quién es Ángel Rozas?”. Juan José Bergia, presidente de la UCR, disfrazado de San Pantaleón.


“El Power Point es para entretener a la gilada; la clave está en mis explicaciones”. Capitanich cuando, en medio de un acto popular sobre la fundación de Lapachito, se queda sin luz y tiene que arreglárselas a los gritos. Es muy chistoso, de verdad, porque transpira y a cada rato se tiene que aflojar el nudo de la corbata.


“En 2011 la Alianza gana por más de 40 puntos”. Rabossi, visionario, jugando con una calculadora a hacer cuentas al azar para ver si le da letras en vez de números.


“Mientras el gobierno nacional siga violando la libertad de prensa, yo seguiré mandando comentarios a todos los portales, porque permanezco en la trinchera”. El gordo de la película “Gamers”, en el que la gente se inserta un chip en el mate para convertirse en personajes de un juego on line. El gordo, cabe aclarar, controla a una chica a la que obliga todo el tiempo a buscar hombres en los boliches, porque tiene conectados unos cables y es como si él mismo fuese poseído por los tipos. Para más datos, el protagonista es el chabón de “300”, que al final los mata a todos. Se la puede descargar gratuita pero ilegalmente de sitios que no las alojan en sus servidores porque saben que la piratería es un delito.


Las frases restantes, sin dudas más ocurrentes, a continuación, en el apartado “Comentarios”.

 

 

 

 

 

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Actualizado ( Viernes, 05 de Febrero de 2010 03:25 )  

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