Fuentes judiciales confirmaron anoche a AN que ingresó a la justicia provincial un recurso de amparo presentado por San Pantaleón, mediante el cual pide que no se realice la “Cabalgata de la fe” del año próximo. En el escrito, presentado ante un juzgado civil, el santo invoca la necesidad de que se le reconozca “el derecho de admisión en actividades que se suponen organizadas en mi honor pero que terminan siendo pura joda política”.
La presentación, de 64 carillas, abunda en antecedentes y recortes de diarios, mediante los cuales San Pantaleón considera probado que “las cabalgatas se convirtieron en un paseo a caballo que se hace para que yo le haga campaña gratis a un tipo que ni conozco y después no pueda dormir por los ladridos de un tal Chaqueño Palavecino”.
El santo recuerda además que en la edición de este año “todo fue peor, porque por lo visto había menos guita oficial para gastar en publicidad y gansadas, y entonces no vino casi nadie, dejándome pegado al fracaso del principal organizador de estas marchas, que se hacen sin que yo tenga nada que ver”.
En el recurso, Pantaleón pide una medida de restricción que impida a los habituales líderes de la cabalgata que se acerquen a menos de 5 kilómetros de su santuario, y que en 400 metros a la redonda se coloquen carteles advirtiendo que “El santo se reserva el derecho de admisión”.








Tardará, tardará.
Ni modo. Tampoco ingenio o compromiso del real, es decir, ese compromiso con alguna causa que puede llegar a poner en riesgo el empleo, la reputación,...