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La Batichica con botas a lunares que aparece en cada inundación no sería otra que Máxima Ayala

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Ante cada gran lluvia que inunda Resistencia, crece el mito de una mujer que recorre las zonas más afectadas y tendría poderes especiales, principalmente el de aparecer en todas las fotos de todas las actividades sobre todos los temas que difunde la Municipalidad de Resistencia. Algunos arriesgan que se trataría de Aída Máxima Ayala, pero los especialistas dudan de que sea así.



Es que del mismo modo que Clark Kent lograba despistar a todo el mundo sólo con peinarse con gel y usando anteojos, de tal manera que nadie imaginaba que él era Superman, Máxima obtendría el mismo efecto protector de su identidad con la utilización de unas maravillosas botas que le sirven para aproximarse al barro (pero no para pisarlo, porque tampoco la pavada) y cambiar la vida de los ciudadanos.

 

 

El triunfo del bien


El lunes, cuando otra vez un temporal dejó a numerosos barrios y asentamientos anegados, la leyenda volvió a rodar, e incluso se difundieron fotos en las que se ve al maravilloso ser ayudando a los desposeídos, o al menos posando cerca de ellos, lo cual no es poco en los tiempos que corren.

"Yo todavía estoy temblando, y no lo puedo creer. Estábamos con mi mujer tratando de sacar con baldes los líquidos cloacales que se nos metieron en la casa por la mala construcción del nuevo pavimento de la avenida Rojas Acosta, cuando sentimos el ruido inconfundible que anuncia a la Batichica", contó Fermonio González, un habitante de Villa Prosperidad. Se refería, claro, al sonido de la camarita digital que retrata cada movimiento del misterioso ser.

"Es hermosa, alta, tiene un cabello impresionante, la mirada profunda, una voz de gamuza y el rostro perfecto", agregó González. Su mujer, con gesto de agrio cansancio, lo dejó hablar y luego agregó: "Ta rebotoxeada, pasa que éste taba en pedo".

 

Ya no estamos solos



Otros vecinos, testigos de la misma aparición, mencionaron el determinante detalle de las botas. "Tiene lunares, o estrellitas, o mapamundicitos, o lunitas llenas... no sé, es algo que te da una tremenda sensación de paz", afirmó Lucio Mikelarán, un desocupado que tiene su rancho en la zona sur. "Es re-sensible, me dejó que yo me ponga atrás de ella, con mi bici, cuando se hacía sacar las fotos", contó. Lucio es la persona que se ve en la imagen que ilustra esta nota, donde puede apreciarse su mirada de infinito agradecimiento por la actitud de entrega de la Batichica.

En la misma imagen se ve también cómo el ser dialoga con una asistente, quien le está avisando que se quede tranquila, que ya le pagaron las facturas a FM La Pauta y que entonces la inundación será atribuida a "la fatalidad" y a "los efectos residuales del paso del cometa Halley en 1985". Detrás, mientras tanto, se ve a un niño casi ahogándose en las aguas aportadas por el cielo, que tanto bien le harán a nuestra producción primaria, secundaria y universitaria.

Pero, volviendo a lo importante, ¿la Batichica es Máxima o no?¿O es Elda Pértile?¿O el maravilloso ser es Carozo con peluca? Ante tanto misterio, decidimos ir a las fuentes, y nos dirigimos directamente a la intendencia de Resistencia, la ciudad de las ex culturas.

 

Sexto sentido



Nuestro arribo no pudo ser más oportuno. Máxima se encontraba con su gabinete, en una reunión extraordinaria convocada por la emergencia hídrica. Debían decidir si la intendente debía usar el piloto fucsia o uno más discreto, de rayas verdes y anaranjadas.

-Señora intendente de todos los resistencianos, ¿acaso es usted la Batichica de las botas?- preguntó el cronista de este portal.

Detrás de Máxima, los secretarios Bonfanti y Novo reprimieron risitas. Ella, con infinita bondad, nos contestó:

-De cierto os digo, que pasarán el Cielo y la Tierra, pero ni una jota ni una tilde de la ley pasarán, hasta que todo se haya cumplido.

-¿Pero es o no es?
-insistimos, con infantil énfasis.

Aída, amablemente, nos llevó de la mano hasta la sala de espera de su despacho, y antes de cerrar la puerta, agregó:

-Bienaventurados aquellos siervos a quienes su Señor, cuando llegue desde Pinedo o Palma de Mallorca, los halle velando. De cierto os digo que se ceñirá, y hará que se sienten a la mesa, y vendrá servirles.


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Actualizado ( Martes, 11 de Mayo de 2010 07:06 )  

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