Lamentablemente, el "fervor patriótico" del que hablaba el comunicado municipal con el que se relató la "Cena del Bicentenario" organizada por Máxima Ayala la semana pasada, derivó en aberrantes desmanes que habrÃan sido producto de la mala idea que tuvo la intendenta de exigir a sus funcionarios que llevaran ropas similares a las que se vestÃan en 1810, el año de la Revolución de Mayo.
"Es verdad, eso fue un error. Los muchachos fueron vestidos de patricios, capellanes, gauchos y criollos de aquel tiempo, y quedaron tan imbuidos del espÃritu de los revolucionarios de 1810, que terminaron fusilando a doce españoles que estaban alojados en el hotel Lemirson", confirmó un presidente del Concejo Municipal que evitó dar su nombre.
La convocatoria de Máxima venÃa siendo anunciada desde una semana antes, generando curiosidad, ya que Ayala avisó que a la cena podÃan ir funcionarios, representantes de organizaciones y vecinos, pero sólo si iban vestidos con atuendos tÃpicos de doscientos años atrás. La cena se hizo el viernes pasado, en la Peña Nativa MartÃn Fierro, con el apoyo de la Comisión de Fiestas Patrias y el Movimiento de Vecinos Que Queremos Funcionarios y Dirigentes Cada Vez Más Pelotudos.
Máxima brishó
La cita fue un éxito, ya que fueron muchos los que respondieron al llamado del municipio, y porque Máxima lució espléndida, con bombachas gauchescas, botas, poncho, y bótox albiceleste.
Sin embargo, fue como si las vestimentas invocaran a los espÃritus de los próceres de la revolución, ya que a medida que circulaban el vino y los cortes de asado, los presentes fueron animándose a bailar danzas nacionales tÃpicas, luego comenzaron a aparecer aquà y allá los "¡Viva la Patria!", y más tarde -ya en plena madrugada etÃlica- surgieron rabiosas proclamas expresadas a los gritos, tales como "Mueran los inmundos realistas", "A los sojuzgadores de la nación, ni justicia" y "El 1900 nos encontrará unidos o dominados".
Fue en esa fase de la velada que un grupo salió de la peña, y cortando la avenida 9 de Julio comenzó a entonar "España, compadre, la concha de tu madre", y "Y ya lo ve, y ya lo ve, es para el rey que lo mira por TV". En las paredes del Colegio Nacional, dos secretarios de Máxima escribieron con aerosol "Juan Carlos y SofÃa vayan a laburar" y "Felipe guampudo". Un sector se desprendió y se dirigió hacia el Barrio España, donde incendió cinco viviendas.
El descontrol estaba instalado. Lo que siguió fue una inusitada barbarie, ya que una fracción de cincuenta patriotas ayalistas se enteró de que en el hotel Lemirson habÃa una delegación de turistas españoles que hacÃa escala rumbo a las Cataratas del Iguazú, y que descansaba luego de visitar el principal atractivo de Resistencia, que es la costanera de Corrientes.
El grupo llegó con antorchas al edificio, al que ingresó golpeando al conserje. Tras apropiarse del libro de huéspedes e identificar en qué habitaciones estaban los viajeros ibéricos, la turba capturó a los turistas y los sacó a patadas hacia la calle. Desde allà fueron llevados a la peatonal, donde fueron fusilados. Previamente se los torturó haciéndoles escuchar varias veces el jingle de la "Copa AÃda".
Luego llegaron los "cleaners" del Sindicato Municipal, y con idéntico fervor patriótico, limpiaron todo.Â
ArtÃculo relacionado: La Primera Junta y la Malajunta
.








Tardará, tardará.
Ni modo. Tampoco ingenio o compromiso del real, es decir, ese compromiso con alguna causa que puede llegar a poner en riesgo el empleo, la reputación,...