El espÃritu patriótico por los 200 años de la Revolución de Mayo invade cada rincón de la Argentina. Lo demuestra el hecho de que la semana pasada la intendente de todos los resistencianos, Máxima Ayala, haya realizado una "Cena del Bicentenario" a la que habÃa que asistir con ropas tÃpicas de aquella época en la que se gestó la liberación nacional del dominio español. Y ahora se confirma con una nueva y loable actividad.
En efecto, el cuerpo de inspectores municipales anunció la realización de una cena similar, el viernes de la semana próxima, a la que todos los invitados deberán concurrir con los mismos atuendos que utilizaban los coimeros que operaban en Buenos Aires y las provincias hacia el 1810.
"Nos pareció que tenÃamos que rescatar la figura de aquellos hombres y mujeres que marcaron un camino y abrieron un rumbo, en una época en la que todo era difÃcil. Imaginamos lo duro que habrá sido para ellos generar conciencia en el ciudadano de que para algunas cosas tenÃa que dejar un diego", explicó Marcos Naguezzi, un inspector de tránsito que es parte de la comisión promotora del homenaje.
Un valioso rescate
El vocero, un estudioso de la ciencia de la cometa, hizo notar también que "para aquellos pioneros, todo era cuesta arriba, porque hay que tener en cuenta que, por ejemplo, en la colonia no habÃa cerveza. O sea que cuando paraban a un tipo en infracción, y tenÃan que plantearle el asunto, no podÃan decirle 'dame para la birra y listo'. Es emocionante pensar en las vueltas que habrán tenido que dar para finalmente coronar con éxito tanto esfuerzo".
El mismo dÃa de la cena, pero por la mañana, se inaugurará el Monumento el Cometero Desconocido, una obra muy lograda, en la que se ve a un inspector parado junto a la ventanilla de un vehÃculo, y poniéndose de espaldas al conductor con la mano detrás, indicando asà claramente que le tiene que poner un billete en la palma mientras el trabajador mira hacia la calle con gesto distraÃdo.
En ese sentido, el especialista dejó en claro que el homenaje es "al obrero de la coima, no al garca que maneja una aduana y que en un dÃa hace lo que uno no va a juntar ni aunque inspeccione diez mil autos en un dÃa o trescientos comercios por semana".
Las entradas ya pueden reservarse a un valor de 30 pesos por cabeza. El precio, de todos modos, no es fijo. "Es cuestión de hablar, de alguna forma vamos a poder arreglar esto", dijo Naguezzi.
.








Tardará, tardará.
Ni modo. Tampoco ingenio o compromiso del real, es decir, ese compromiso con alguna causa que puede llegar a poner en riesgo el empleo, la reputación,...