Tokio (De nuestro enviado especial, Uorefac Pepe) - Los terribles momentos que vive Japón despiertan la solidaridad de todo el mundo civilizado y también del Chaco, desde donde partieron dos intendentes premium para brindar su asesoramiento ante la crisis: Máxima Ayala, de la Alianza Fente de Fodos, y Antonio Rodas, del Frente Chaco Perece Más. Por estas horas, juegan un rol importantÃsimo para las autoridades niponas.
Angaú Noticias está realizando una cobertura en vivo y en directo de ese aporte chaqueño. El pasaje de este cronista fue financiado por el Hospital Perrando, mediante una operación carambolesca y no del todo legal que movió fondos desde ese nosocomio a través del Ministerio de Salud, la Fiduciaria del Norte, el Plan Chaco SÃ, el Instituto de Vivienda, Aerochaco, LoterÃa Chaqueña y finalmente el JardÃn de Infantes Risitas de Pterodáctilo, que es el que pagó el viaje.
La llegada
"Es impresionante la capacidad del pueblo japonés para recuperarse, fÃjense, es como si nada hubiera pasado", valoró el intendente Rodas al poner el pie en tierra tras unas horas de vuelo. "Esto es la escala en Santiago de Chile", le aclaró un pasajero que también esperaba el trasbordo a un segundo avión. "Igual es impresionante", nos dijo Rodas en voz baja. Ayala casi no podÃa avanzar, firmando autógrafos a quienes la confundÃan con La Tigresa de Oriente, notable artista peruana.
El tramo final hacia Tokio fue un poco incómodo, con permanentes discusiones de Rodas con las azafatas porque el menú de a bordo no incluÃa choripanes ni mondongo con arvejas. Ayala también se quejó, ya que muchos pasajeros se tomaban fotos en las que ella no salÃa.
El arribo fue tranquilo, y parte del pasaje cumplió el discutible rito de aplaudir a los pilotos cuando sintieron que la aeronave tomaba contacto con la pista. Ayala se paró para saludar y agradecer, pese a las señas discretamente desesperadas que le hacÃa su secretaria de Gobierno, Irene Dumrauf, hundida en su asiento. Rodas intentó cantar la marcha peronista a capella y con los brazos invitó a los demás a sumarse, pero sin éxito.
Una comitiva gubernamental aguardaba en la sala de arribos. Nos subieron a todos a un colectivo y nos llevaron directamente al palacio de gobierno.
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Know how chaqueño
Allà esperaban, en un salón inmaculado, dos funcionarios del área oficial destinada a coordinar acciones ante catástrofes, Hiroito Yakuma y Nikima Tukiro. Saludaron cortés y brevemente, se presentaron, ofrecieron una sonrisa de tres segundos y volvieron a sentarse para sacar carpetas y notebooks. Rodas abrió su mochila y desparramó sobre la mesa un cuaderno Rivadavia con el lomo despedazado y muchas hojas sueltas en su interior. Ayala mandaba mensajitos con su celular y se reÃa.
-Situación grave -arranca Yakuma, mientras manipula un control remoto y pone en marcha una proyección en pantalla gigante-. Tsunami destrozó 80.000 edificios, hay 100.000 desaparecidos. Desbordados.
-¡Uuuuh, lo que se puede hacer con la reconstrucción de 80.000 edificios!- comenta Rodas, mientras abre un paquete de Rumba y se mete dos galletitas juntas en la boca.
-Comunicame con Zarabozo, urgente- pide Máxima a Dumrauf-. Con lo de los desaparecidos no se hagan problema -agrega dirigiéndose a los funcionarios-, el coronel Ruiz Palacios siempre decÃa que eran un invento de la izquierda.
-También problema centrales nucleares -interviene Tukiro, que tiene una voz delgada, casi femenina, que hace que Rodas se rÃa y escupa algunos pedazos de masa de chocolate sobre el vidrio de la mesa oval-. Peligro de fusión- agrega el nipón, que mira de reojo al intendente de Fontana.
-La fusión siempre es positiva, en el Frente Chaco Perece Más nos fusionamos con distinto movimiento y nos fue re, pero re bien- dice Rodas.
-Le hace bien a la democracia- refrenda Ayala, que hace saltar sus ojos del celular a los rostros de los japoneses, una y otra vez- ¿Y Zarabozo?- apura a Dumrauf.
-Preocupación situación social. Decenas de miles familias afectadas- retoma Yakuma.
-La gente siempre chilla, no les des bola, no hay poronga que les venga bien -tranquiliza Rodas-. En Fontana hasta agua potable te piden. No les des bola porque te van a volver loco.
Tukiro carraspea, parece levemente molesto.
-Familias perdieron todo- recuerda.
-Dales una bolsa de mercaderÃas -contesta el intendente-. Poneles grasa, una yerba, dos azúcar, tres fideo, un arroz. Bah, ocho arroz, ¿ustedes morfan mucho eso, no?¿Con eso es que hacen el kiwi?
-El sushi-corrige Ayala.
-Familias tienen seres queridos perdidos-insiste Tukiro, ya visiblemente incómodo.
-Ah, no, entonces tienen que ser dos bolsas- aclara Rodas.
-También es importante no tirar mala onda -aporta Ayala, que lleva un top sin mangas muy ceñido, con un canario Tweety hecho con lentejuelas-. Conseguime el teléfono de Los Auténticos Decadentes y de Jorge Corona- le pide a Dumrauf.
Un asistente ingresa, habla al oÃdo de Tukiro.
-Hay una fuga de cesio y uranio en la planta de Fukushima- informa él.
-Los van a agarrar, la policÃa de ustedes es buena- minimiza Rodas con un gesto canchero.
-¿Dónde se podrÃa hacer el Movete Tropical en Miyagi?¿Quedó alguna placita que no haya sido destrozada por Surinam?
-Tsunami- corrige Dumrauf susurrando.
-¡Chicos sin padres!- se descontrola Tukiro, al que se le ve una vena cruzándole vertical la frente.
-Una buena chocolateada del DÃa del Niño, sorteale tres pelota, y listo- dice Rodas.
Yakuma y Tukiro se miran, se ponen de pie, giran y se van.
Los intendentes chaqueños empujan los labios inferiores hacia arriba, compartiendo el desconcierto.
En la pantalla gigante siguen las imágenes del desastre. Rodas busca el control remoto y empieza a apretar botones.
-Me parece que hoy juega el Barsa.
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Zona Lectores nació con la idea de servir de espacio de expresión para inquietudes de todo tipo, pero principalmente literarias. La sección se empantanó...
Qué bueno que Cristina Fernández de Kirchner se haya dado cuenta de lo obvio. La Argentina necesita cierto control sobre la explotación de sus hidrocarburos....