"Si querés venimos en otro momento", le decimos, pero Gustavo Martín Tín Martínez hace un gesto que bien podría entenderse como "no, no se preocupen" pero también como "hagan lo que se les cante el ojete". Ante la duda, optamos por volver a sentarnos en los sillones de su living. El ahora excandidato a intendente de Resistencia por el Frente Chaco Perece Más se aproxima pateando bebés que gatean cruzándose en su camino y tras los golpes estallan en desgarradores llantos. Ante nuestro estremecimiento por la situación, nos tranquiliza: "Está todo bien, son zapatillas viejas, si se manchan no importa".
Martínez vive su noche más triste. En el gobierno provincial todos venían diciéndole que las encuestas lo daban ganador por un par de puntos en la capital de la provincia. El domingo, sin embargo, Máxima Ayala lo aplastó con una elección en la que le sacó casi veinte puntos de ventaja. "No importa, nene, sos re-joven", lo calma su madre. "Sí, tenés un montón de años por delante como para tener derrotas más escandalosas que ésta, y ahí te vas a dar cuenta de que hoy no tenías que bajonearte tanto", acota su padre. "Aparte -vuelve a intervenir su madre- sos maestro mayor de obras; en España si te vas hoy mañana ya tenés laburo. Así andan buscando maestros mayores de obras -dice juntando todos los dedos de la mano derecha-. ¡Asíii!".
El efecto Amado
Martínez hace como que no oye. Una nena de unos nueve años se acerca y le muestra un muñeco de trapo que sonríe con una banderita argentina en la mano y el corazón del Frente Chaco Perece Más en el pecho. "¿Te gusta, tío?", pregunta con su vocecita de caramelo. "Me parece una reverenda verga", contesta Gustavo mientras enciende y apaga un cigarrillo. "Dale, metele, que sea rápido", nos dice finalmente.
-¿Es fuerte el impacto de una derrota como la de esta noche?
-Y no, pelotudo, si me lo voy a tomar como si hubiera perdido jugando a la generala. Más vale que me da por las pelotas.
-Se sabe que en los últimos días los encuestadores contratados por el gobierno provincial venían diciéndole a usted y al gobernador que había "empate técnico" en la ciudad.
-Yo, la verdad, no sé dónde puta preguntan estos forros por la intención de voto. A Coqui en 2009 le dijeron que ganaba por 30 puntos, y sacó cinco. A mí ahora me decían que estaba empatado con la mina ésta, y me rompe el orto. ¿Dónde cajeta estudian?¿En la vecindad del Chavo?
-¿Puede ser un problema de elevada imagen negativa el suyo?
-¡Ésta tiene imagen negativa! Nada que ver, me tienen las bolas infladas con ese tema. Yo venía bien, le sacaba como seis puntos a la Ayala. Y ahí viene Coqui y se le ocurre lo de Boudou. Yo sabía que la visita de él para pelotudear con la guitarrita me iba a cagar la elección. ¡La concha de la mina de Boudou y la puta madre que los parió!
-¿En serio cree que ahí se le vino abajo la campaña?
-Sí, eso y los afiches con la jeta de Cristina. Pero bueno, ya está.
-¿Cristina era un contrapeso??
-Sí, esos afiches de la suma fueron una cagada de la san puta. Y Coqui también ahí. Bah, no quiero hablar, ya está. Sé que los dos lo hicieron con buena onda, pero me cagaron. No se tendrían que haber prendido a mi saco para levantar ellos. Al final me hundieron a mí.
-¿Y ahora? Se calcula que su campaña costó, por lo menos, unos 20 millones de pesos.
-¿Y?¿Para qué mencionás el dato?¿Qué querés que haga; que venda el plasma?
-Me refería a que es como que se quemó un montón de plata para que usted pierda por veinte puntos.
-Nada que ver, mi campaña fue súper humilde, con mucho corazón y mucho huevo de parte de la militancia. Se laburó en condiciones te diría infrahumanas. Una vez para un acto en el San Cayetano necesitábamos un trasbordador espacial y en el gobierno nadie fue capaz de resolvernos el tema. Nadie. Na-die.
-¿Siente que Capitanich no se jugó lo suficiente en la campaña? Recién sobre el final empezó a acompañarlo un poco en algunas actividades.
-No, yo en esa no voy a entrar, ni ahí. Yo al gobernador le voy a estar eternamente agradecido por las dos o tres pelotudeces que hizo por mi campaña. Total el que perdía era yo. Total acá únicamente importa cómo le va a un solo tipo.Total alguno va a seguir comiéndose minitas en la residencia oficial mientras come empanadas de caviar. Pero ya está, ya fue.
-¿Apoyo nacional hubo?
-Tampoco quiero entrar en ésa. Pero sí, como que... Te doy un ejemplo. Yo le pedí a Coqui que hablara con Cristina para ver la posibilidad de exhumar los restos de Néstor y volver a hacer el funeral, esta vez en Resistencia, en la semana previa a las elecciones. Con eso y Palito Ortega matábamos. ¿Qué me contestaron? "No se puede". El "no se puede" fue una constante. Total el que iba a poner la cara la noche de las elecciones era yo. Total acá el partido no le importa a ningún funcionario.
-¿El resistenciano no entendió su mensaje?
-El resistenciano es un pelotudo, empecemos por ahí. Entonces, sí, es difícil que se entienda el mensaje. Pero hay que respetar la decisión popular. Como decía Voltaire: "No pienso como tú pero daría mi vida para que puedas seguir siendo el mismo pajero de mierda".
-¿Vuelve ahora de lleno a Sameep o piensa salirse de la función pública?
-A mí no me desvelan los cargos. A lo mejor me dedico a servicios de consultoría. La política me cansó un poco.
-¿Consultoría en qué temas?
-Odontología. Estoy queriendo cerrar la cochera y hacer ahí un consultorio para alquilárselo a mi primo, que es dentista.
La entrevista termina, nos ponemos de pie. "Y si no, se irá a España, donde lo valoren -reaparece la madre de GMTM-. Él es maestro mayor de obras. Así los buscan allá".
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Qué bueno que Cristina Fernández de Kirchner se haya dado cuenta de lo obvio. La Argentina necesita cierto control sobre la explotación de sus hidrocarburos....