Máxima Ayala es -qué duda cabe- la mujer del momento. A pesar de la intensa marea K que este año arrasa en todas las urnas del país, ella logró su reelección como intendente radical de todos los resistencianos. Y lo hizo sacándole veinte puntos de ventaja a un candidato, Gustavo Martínez, que tenía todo el apoyo de la señora presidenta de todos los argentinos, Cristina Fernández de Eternauta; el del gobernador de todos los chaqueños, Jorge Hilton Capitanich; y el de la poderosa Rama Masturbatoria del Partido Justicialista del Chaco.
Aun con todo eso, Máxima no abandona su proverbial humildad. "Gané una elección increíble y soy probablemente la única figura del radicalismo en la Argentina que todavía sabe lo que es ganar una elección, y alguien que no tiene que estar imitando a su padre muerto (como si esto fuera un programa de Roberto Galán) para poder ocupar la candidatura presidencial de mi partido, pero no me la creo. El liderazgo popular que ejerzco sobre todo el cono sur latinoamericano no me va cambiar. Sigo siendo la misma muchacha humilde que un día Dios hizo salir de Misiones para liberar a Resistencia y a la Nación", dice.
La relación entre AN y Máxima, para ser sinceros, nunca fue buena. "Yo acepto las críticas, soy una demócrata como el doctor (Angel) Rozas, pero creo que las críticas que sirven son las críticas constructivas, que nos ayudan a mejorar los ingresos. En cambio cuando la crítica es sólo por marcar algo que hacemos mal, o una malversación de fondos que nos salió sin querer, no se construye nada. O se construye, pero hay que disfrazar más la licitación. Y me parece que el pueblo en estos momentos espera otra cosa de los medios de comunicación", explica.
Con todo, nos recibe en su casa y nos pregunta si deseamos tomar té, café, algún jugo o una gaseosa. "Mirinda manzana, si es posible", pedimos. "Buenos, vayan a la estación de servicio de la avenida, tómenla y vuelvan que yo los espero", nos responde.
A fondo
Al volver desde la Shell, con el fotógrafo reprimimos los eructitos que induce la gaseosa bebida. "La señora dice que la esperen un rato en la vereda, porque ahora está merendando con sus perros", nos avisa, con la puerta entreabierta, uno de los mucamos marroquíes que atienden a la señora intendenta en su domicilio. "No va a tardar más de una hora y media", nos alienta.
Pasadas las ocho de la noche, la puerta vuelve a abrirse y podemos pasar. "La señora se fue a cambiar", informa Drabuk, el mucamo. A los 40 minutos aparece Máxima, efectivamente cambiada: una boca menos carnosa que la que tenía al recibirnos y una nariz más redondeada. Encendemos el grabador e iniciamos la charla.
-La verdad es que somos enemigos de los plagios, pero vamos a hacerle la misma pregunta que le formuló el gran periodista Coco Rossi a Angel Rozas en Canal 9 tras la caravana de cierre de campaña de la Alianza en 2007: ¿Cómo hace para sobrellevar que la gente la quiera tanto?
-Es una pregunta difícil, como todas las de Coco, pero es mi obligación responderla. Creo que es algo natural, ya soy así. Me parece que la gente identifica muy fácilmente a quien sólo lleva amor en su alma. Y en eso me pillan enseguida, jiji, porque soy un ser extremadamente transparente.
-¿Sí?
-Sí, totalmente. Incluso en mi adolescencia un problema que tenía era que quedaba libre del colegio por faltas, porque por mi tremenda transparencia los preceptores no me veían y me ponían ausente en la planilla.
-¿Se esperaba una victoria por 20 puntos de ventaja?
-La verdad que no. Yo pensaba que habíamos hecho una gestión como para estar por lo menos 40 puntos arriba de Martínez. Pero bueno, acepto lo que Dios me da, siempre trato de ver la mitad llena del vaso. Quizás la gente no entendió nuestro mensaje.
-Igual, 20 puntos de ventaja es una enormidad, sobre todo cuando había tanta estructura del gobierno provincial volcada a favor de Martínez, ¿no?
-Sí, es verdad. Sinceramente, yo no entiendo eso de que alguien pueda utilizar recursos públicos en una campaña partidaria. ¡Son recursos públicos, no partidarios, por Dios!¡Paremos esto, señores, o jamás podrán mirar a sus hijos a los ojos!
-Bueno, en su campaña, francamente, también se vio un despliegue terrible de recursos. ¿De dónde salía la plata? Fueron muchos millones en publicidad, recitales, logística, merchandising, actos...
-Fue un milagro de Dios, sin dudas. Yo le dije a mi gente: "No sé qué vamos a hacer, tenemos poca plata para la campaña". Y entonces el contador Novo, que es muy creyente, me dijo: "Máxima, acordate que Jesús multiplicó los panes y los peces". Y así fue que toda la campaña que ustedes vieron la pudimos hacer con 270 pesos. Y nos sobraron quince, encima.
-¿Toda la campaña con 270 pesos?¿Me quiere decir que Dios les multiplicaba la plata??
-No, en eso el contador Novo fue muy listo. Compró panes y peces por 255, y cuando se multiplicaban vendíamos. Y así recaudamos los 27 millones de la campaña.
-¿El "Plan Estratégico Resistencia 20 Por Ciento" realmente existe?
-Resistencia 2020, es.
-Ah, sí, ése.
-Y... existir, existe. O sea, es como una utopía, ¿vio? Como dice Eduardo Galeno, a las utopías uno nunca llega, porque para lo que sirven es para caminar hacia ese ideal. En ese sentido, Resistencia 2020 plantea un horizonte de ordenamiento urbano, lucha contra la pobreza, integración regional, sustentabilidad ambiental, lucha contra la corrupción, captación de inversiones, promoción industrial, generación de empleo genuino, política de regularización territorial, sustitución de asentamientos por barrios dignos...
-Esos son los horizontes. Teniendo en cuenta lo que dijo antes, ¿qué de todo esto espera poder concretar?
-Y, concretar lo que se dice concretar, nosotros estamos seguros de que en 2020 ya podemos tener sincronizados los semáforos de las tres primeras cuadras de la calle Juan B. Justo y pintados de naranja los cordones de toda la avenida Sarmiento.
-Para muchos, la forma en que le ganó a Martínez es algo así como la muerte política del candidato peronista. ¿Usted lo ve así también?
-No, no, en absoluto. Gustavo es un inepto, tiene más derrotas encima que el Partido Comunista norteamericano y menos imagen positiva que el odontólogo Barreda en un congreso feminista, pero yo lo respeto y lo valoro. Creo que debería tomarse un tiempo de reflexión, de sesenta o noventa años, y retomar con todo la actividad política.
-¿Usted qué lectura política hace del resultado?
-Para mí lo que quedó claro es que el pueblo de Resistencia no es el mismo que el de hace veinte o cuarenta años. Es un pueblo que maduró muchísimo, y que ya no acepta comer mierda sin exigir antes que se le ponga un poco de ripio en su calle. La verdad es que a mí me hace muy feliz ser dirigente en una comunidad así.
-Una crítica que le suelen hacer algunos sectores es el elevado gasto en festivales y espectáculos. Para la inauguración del pavimento de la avenida Belgrano, por ejemplo, gastó 400.000 pesos con la actuación de Los Nocheros. ¿No es la vieja fórmula del "pan y circo"?
-(Enojada) La verdad que no sé de dónde sacan eso. A los que dicen esa estupidez los desafío a que presenten una prueba, siquiera una, de que yo alguna vez entregué pan.
Máxima da rienda suelta a su fastidio; dice "listo, no contesto más"; se pone de pie dando por terminada la entrevista y el mucamo nos acompaña hasta la salida.
Por las ventanas que dan al patio vemos a un enano sodomizando a un búfalo mientras La Mona Jiménez canta una versión bailantera de "Oleo de una mujer con sombrero", de Silvio Rodríguez, rodeado de fakires que se meten un lanzallamas por el culo y al instante lanzan fuego por las bocas. y las orejas "Es el espectáculo que se está preparando para la inauguración de la avenida Urquiza. Va a estar buenísimo", nos dice Drabuk.
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Zona Lectores nació con la idea de servir de espacio de expresión para inquietudes de todo tipo, pero principalmente literarias. La sección se empantanó...
Qué bueno que Cristina Fernández de Kirchner se haya dado cuenta de lo obvio. La Argentina necesita cierto control sobre la explotación de sus hidrocarburos....