El gobernador de la provincia, Jorge Capitanich, fue internado de urgencia en una clÃnica privada de Barranqueras, al sufrir una recaÃda en su adicción al Powerpoint. El mandatario habÃa confesado recientemente que el año pasado habÃa encarado un tratamiento para lograr su recuperación, pero ahora se supo que no logró superar un fuerte sÃndrome de abstinencia padecido esta semana.
De acuerdo a diferentes testimonios recogidos por Angaú Noticias, la emergencia fue detectada por uno de los secretarios del gobernador cuando ingresó a su despacho anoche a las 23. Capitanich estaba tecleando frenéticamente su notebook, echaba espuma por la boca y decÃa incoherencias sobre ejes cartesianos y ecuaciones polinómicas.
A nivel oficial, cualquier intento por saber más sobre lo ocurrido fue casi infructuoso. "El gobernador está bien, tuvo una descompensación pero se recupera favorablemente y en los próximos dÃas se reintegrará a su cargo", dijo, escuetamente, el ministro de Gobierno, Jorge Alcántara.
Capitanich -según confidenciaron miembros de su entorno- llevaba 16 meses sin tocar el Powerpoint. Su decisión de tratarse por la adicción al programa de presentaciones de Windows surgió en 2007, cuando pasó 78 horas seguidas elaborando proyecciones económicas y fiscales sobre la situación de cada una de las provincias argentinas y de varios paÃses de Africa y Asia.
¿Qué pasó para que volviera a caer en el consumo del programa? Sobre el punto las versiones difieren. Una de ellas afirma que Capitanich estaba haciendo zapping en el televisor de su despacho, cuando al pasar por el canal de cable P&E se encontró con el economista Juan Carlos De Pablo mostrando un Powerpoint sobre la crisis inmobiliaria en los Estados Unidos. "Fue mucho para él", deslizó una fuente consultada por A-N.
En el entorno del mandatario se duda sobre si mantenerlo en la clÃnica portuaria, o trasladarlo a una granja terapéutica. "Como sea, seguro va a ser un tratamiento largo -analizó un médico especialista en el tema, que prefirió mantener su nombre en reserva, y cuyas iniciales son Alberto Holzer-. En estos casos al paciente se le va retirando lentamente el objeto de su adicción. O sea que al gobernador habrÃa que pasarlo del Powerpoint al Excel, después a algún procesador de textos tipo Word, luego ya alejarlo de cualquier computadora, y en la etapa final del tratamiento ya deberÃa mantenérselo sólo con una dosis de ábaco cada ocho horas".
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Ni modo. Tampoco ingenio o compromiso del real, es decir, ese compromiso con alguna causa que puede llegar a poner en riesgo el empleo, la reputación,...