El periodista Mario Mactas, tras disertar ayer en la Legislatura sobre "El periodismo como una rama del arte", escuchó una ponencia de las autoridades de la Cámara de Diputados sobre "La política como un gajo de la tomada de pelo", y fue invitado a recorrer algunas instalaciones ya finalizadas del próximo edificio parlamentario subacuático.
"En verdad quedé maravillado. Me explicaba la arquitecta Mastandrea que al construirse el nuevo edificio en apenas 16 hectáreas de terreno, todas inundables, se va a incentivar a la gente a hacer sus casas sobre el río Negro o el Paraná, ampliando las posibilidades de expansión de la ciudad", comentó Mactas.
De la recorrida también participó el docente Silvio Carlos Rivera, presidente de la ONG Ecoambiental, que firmó un contrato de medio millón de pesos con Mastandrea para tareas de asesoramiento. "Hubiéramos querido que la recorrida fuera más extensa, pero el señor Mactas, por la falta de costumbre de estar en edificios tan modernos, no tiene la capacidad de aguantar mucho la respiración bajo el agua, y hubo que sacarlo con un principio de asfixia. Nadie dijo que el camino de las grandes innovaciones sea fácil", destacó Rivera.
Mastandrea y Rivera también le explicaron al periodista visitante que aunque una hectárea hubiera sido suficiente para hacer el edificio "se decidió comprar 16 manzanas de terrenos por las dudas que en el futuro se reforme la Constitución y se establezca que en el Chaco deben haber otras quince legislaturas. Si el Chaco está como está es porque siempre faltó esa visión previsora".
Mactas, tras secarse con un toallón, fue transportado al Aeropuerto de Resistencia, donde tomó vuelo para regresar a la Capital Federal, donde el periodista vive en un ordinario edificio hecho sobre tierra firme.








Tardará, tardará.
Ni modo. Tampoco ingenio o compromiso del real, es decir, ese compromiso con alguna causa que puede llegar a poner en riesgo el empleo, la reputación,...