En Escocia, desde hace más de mil años, vive el misterio del "Monstruo del Lago Ness". Ahora, Resistencia no tiene nada que envidiar a los vecinos de Nessie (como llaman al bicho aquel), ya que pobladores de la zona de la Laguna Argüello afirman haber avistado allà a una extraña criatura que, además, estarÃa obsesionada con la intendente AÃda Ayala.
"Se lo empezó a ver en 2006, pero pocas veces -cuenta Hilario Petracca, quiosquero de Villa Prosperidad-. Al principio eran cuentos de alguna gente, hasta que yo mismo lo vi un dÃa. Se parece bastante al de Escocia, pero es más piola. Si uno le tira un palo, lo busca y se lo trae".
En una provincia con tantos quilombos, sin embargo, la presencia del impresionante e indescifrable animal se fue asumiendo con el tiempo como algo normal. Pero cuando una tarde, apenas asomando sus ojos sobre el espejo de agua, vio a AÃda Ayala haciendo una recorrida por el lugar, Argüi (como lo llama la gente) quedó impactado.
"Es algo conmovedor verlo cuando la intendente pasa por la zona haciendo un control o algo. Argüi salta, da vueltas carnero en el aire, hace esa pavada de los delfines de caminar sobre el agua moviendo su cola y hasta hace playback con temas de Valeria Lynch", dice, enternecida, Leticia, una mujer que vive con su hijo y su nuera frente a la laguna.
En lo que todos coinciden es en la inmutabilidad de AÃda, que jamás dio un mÃnimo de atención al ser subacuático. "Ella lo ningunea mal", dice Pedro, joven que sale a correr por las tardes en el paseo de la Argüello. "Y eso que el bicho boleteó en la campaña de 2007 todo el barrio a favor de ella. Eso sÃ, para gobernador no lo ponÃa a Rozas, sino a Alicia Terada. Por eso el Angel perdió la elección", analiza VÃctor Perguedie, quiniliero de 62 pirulos.
Esa versión sobre lo ocurrido en el perÃodo electoral es la que le costó a Argüi la furibunda enemistad del ultrarrozismo. "A veces vienen Urlich, Agüero, y otros, y disparan hacia el agua. Se la tienen jurada", afirma VÃctor.
Eso también arruinó su ingreso a la Legislatura como personal de planta. Alicia Mastandrea lo querÃa para el "Parque de la Democracia" en los terrenos inundables comprados por la Legislatura, pero en el partido le bajaron el dedo a la designación.








Tardará, tardará.
Ni modo. Tampoco ingenio o compromiso del real, es decir, ese compromiso con alguna causa que puede llegar a poner en riesgo el empleo, la reputación,...