Un grupo de inquietos vecinos de Resistencia anunció la conformación de la asociación "Padres en Pelotas", que nucleará a todos aquellos adultos que no tienen la más puta idea de cómo educar a sus hijos. La idea es que en ese ámbito se realicen foros, charlas debate y otras actividades, siempre y cuando ellas no molesten a los chicos, claro.
Lisandro Dolubetti, presidente de la novel entidad, dijo que ésta surgió "como una escisión de algunos padres que no nos sentíamos contenidos ni por Padres en la Ruta ni por Padres en la Ciudad. Todo bien con ellos, pero cuando por ejemplo en los controles de alcoholemia nos encontrábamos con nuestros propios hijos manejando recontra en pedo, al volver a casa nos cagaban a piñas o nos tenían una semana sin tele".
Las características principales de Padres en Pelotas son las siguientes:
No están de acuerdo con los controles de alcoholemia.
Como se mencionó antes, PEP cree que sacar del volante a los chicos sólo porque están borrachos es un acto de extrema dureza. "Nosotros, en nuestros controles, cuando detectamos un pibe en pedo, lo que hacemos es obligarlo a que jure que la próxima vez no va a tomar tanto. Después lo dejamos ir, aunque ya varias veces al arrancar el coche nuevamente nos atropellaron a algunos padres", contó Dolubetti.
No están de acuerdo con los controles a boliches.
"Los nenes -dice Dolubetti- sienten, con razón, que los estamos invadiendo en sus espacios. Al final, pobres, todo el año estudian, incluso en vacaciones porque se llevan todas las materias, y encima nosotros persiguiéndolos cuando están tratando de tener un coma alcohólico en una disco. Habría que controlar nomás que no les pongan droga en la Coca-Cola, como nos recomendaban nuestros padres cuando éramos jóvenes".
No están de acuerdo con penalizar la violencia entre jóvenes.
Dolubetti dice que "lamentablemente se judicializó algo que debiera ser tomado con más naturalidad, que son las palizas que algunas pandillas de chicos les dan a otros pibes hasta desfigurarlos. Si esos chicos hacen eso es porque se preocuparon en ir a practicar taekwondo o alguna otra arte marcial, y lo hacen fuera del horario de clases. Entonces, si después les hacemos una causa penal, es como igualar para abajo. ¿Por qué premiar al otro chico, haragán, que se quedó leyendo un libro o escuchando música en su casa en lugar de ir al gimnasio a aprender a matar?".
No están de acuerdo con los aplazos en la secundaria.
El titular de PEP explicó que "en la primaria se logró un gran avance con la eliminación de las notas con números o el traumático 'insuficiente', y se instaló el 'EP', que es la calificación más baja y significa En Proceso de Construcción de las Competencias Establecidas. En la secundaria proponemos eliminar las notas con números, y que haya sólo dos calificaciones: Aprobado y EV (En Vías de Alguna Vez Quizás Quién Te Dice Ser Capaz de Entender Dos Párrafos Consecutivos de un Libro que No Sea el Manual del Celular)".
Apoyan la creciente presencia de la Psicología en la formación de los chicos.
"Lamentablemente -dice Dolubetti- nuestros padres nos formaron con criterios muy rústicos. Si uno le quería prender fuego al hermanito, nos daban una paliza, en lugar de ver si no asociábamos fuego a calor, calor a proximidad, proximidad a lazos, lazos a familia. O sea, uno estaba pidiendo que sus padres le compraran un camioncito volcador. Yo, por suerte, en mi casa, busqué sobre todo ser amigo de mis hijos. El problema es que tienen otros amigos mejores, y no me dan bola".








Tardará, tardará.
Ni modo. Tampoco ingenio o compromiso del real, es decir, ese compromiso con alguna causa que puede llegar a poner en riesgo el empleo, la reputación,...