En un claro giro dentro de la estrategia desplegada hasta ahora por el kirchnerismo frente al campo, el ex presidente Néstor Kirchner desplegó un mensaje conciliador hacia la dirigencia ruralista, e instó a los partidarios del oficialismo a “respetar al campo, aunque esté lleno de garcas golpistas y culorrotos”.
El santacruceño se expresó así en un acto realizado en La Matanza, donde se le impuso el nombre de Luis D’Elía a un jardín de infantes. Tas el corte de cintas, Kirchner habló y cuestionó “a los agoreros que dicen que la economía está frenando, y no se dan cuenta de que si desaceleramos es para no hacernos mierda en alguna curva”.
Luego llamó a “un gran entendimiento nacional, donde todos depongamos las aspiraciones personales, porque hay algunos que quieren todo aunque eso implique dejar con nada a otros”. En ese momento D’Elía, que estaba presente, comenzó a arengar a maestras y niños para cantar “Yo sabía, yo sabía, que no habrá más puta oligarquía”. Y fue allí que Kirchner, con un gesto de sus manos, pidió que no se entonara esa consigna, y llamó a “dar gestos de paz entre todos”.“Hay que respetar al campo, aunque esté lleno de garcas golpistas y culorrotos. Serán unos forros de mierda que se la pasan conspirando para recagar a los demás, y que si pudieran bombardearían la Plaza de Mayo o echarían mercurio en los tanques de agua de la gente para matarla, pero son argentinos, como nosotros”, señaló.
El inesperado mensaje pacifista del ex jefe de Estado sorprendió a quienes compartían el palco con él, aunque de inmediato comenzaron a aplaudirlo, como parte de una ovación que duró varios minutos. Kirchner, visiblemente emocionado, se despidió, mientras D’Elía golpeó simbólicamente a algunos padres para dar por inaugurado oficialmente el jardín.








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Ni modo. Tampoco ingenio o compromiso del real, es decir, ese compromiso con alguna causa que puede llegar a poner en riesgo el empleo, la reputación,...