Juan Carlos López, el remisero que se empoma a las gemelas misioneras Liliana y Marisa Kuegler, confesó que evalúa dejar la relación con las dos hermanas "porque la rutina nos está matando, y no quisiera que lo que alguna vez fue una linda historia termine volviéndose un factor de disgusto o resentimientos".
López, en diálogo telefónico con Angaú Noticias, fue bastante autocrÃtico. "Por ahà la culpa es mÃa -dijo-, por no pensarlo antes y meterme en una relación asÃ, muy clásica y ortodoxa. Yo sabÃa que con el tiempo esto iba a pasar. Lo vi venir, pero no aproveché eso. También puede ser que sea que el tiempo arruina todas las relaciones, les quita magia, y las gringas y yo ya llevamos tres semanas. Es mucho", analizó.
El remisero dijo que, en cierto modo, lo consuela el hecho de pensar que el inminente final es parte de la vida y de las relaciones humanas. "Cualquiera que todos los dÃas se tenga que comer dos hembras como ellas, tarde o temprano se cansa. A nadie le gusta que dos hermanas lo peteen juntas, o que mientras le das matraca a una la otra te acaricie las bolas y te friegue las tetas en la espalda. O tenerlas a las dos en cuatro, vestidas de gatúbelas, y sacar de un lado para meter en el otro. Esa rutina nos mató", insistió, consternado.
Juan Carlos, sin embargo, dice ser una persona fuerte que logrará salir adelante. "Ojalá pueda conocer a alguien y empezar de nuevo. Ahora me ando mensajeando con una chica de Córdoba, que es sextilliza. Vamos a ver queé pasa. Yo en el amor voy a seguir creyendo", comentó emocionado.








Tardará, tardará.
Ni modo. Tampoco ingenio o compromiso del real, es decir, ese compromiso con alguna causa que puede llegar a poner en riesgo el empleo, la reputación,...