El caso de Elizabeth Poblete, la pesista chilena que dio a luz a un bebé mientras entrenaba y que asegura que ignoraba que estaba embarazada, es todavÃa más asombroso que lo conocido hasta ahora, ya que la deportista le reveló a AN que tampoco sabÃa que meses antes la habÃan recontra enhebrado.
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"Es verdad, no sólo que el bebé me salió mientras hacÃa ejercicios, al ponerme de cuclillas con 140 kilos encima, y sin que yo supiera que estaba embarazada, sino que yo tenÃa pensando que era virgen", le comentó la joven a este portal.
Según lo publicado por medios brasileños, Elizabeth se encontraba en el paÃs vecino para participar de una competencia, y mientras entrenaba le salió un bebé como a quien se le cae la billetera del bolsillo del buzo. "Debe ser algo que comÃ", fue lo primero que atinó a decir la muchacha, al ver el bebé. "SÃ, una flor de garompa, jio jio jiooo", gritaron otros deportistas presentes, totalmente desubicados para con la profunda emotividad del momento.
La muchacha, vÃctima de un ataque de nervios, se puso a gritar "¡tampoco sabÃa que yo era hombre!", pero el encargado del gimnasio, que la asistió de inmediato, le explicó que lo que estaba viendo era el cordón umbilical. El hombre y otras personas que estaban en el lugar en ese momento, vieron cómo Elizabeth rompió en llanto a los cinco minutos. "El chico nació mudo", sollozó, al ver que la criatura no repetÃa las palabras que ella le dictaba.
Poco después llegó un servicio de emergencias médicas que constató que madre y bebé se encontraban bien, y fue entonces que Poblete sorprendió a todos al decir que no sabÃa que estaba embarazada. "¿Pero no se dio cuenta de que tenÃa un atraso?", le preguntó el médico. "SÃ, pero pensé que era porque a fin de año me iban a cargar todas las menstruaciones del semestre juntas", contestó.
"Además, tampoco sabÃa que me habÃan empomado.Yo pensé que era virgen", agregó la pesista chilena, que vivió un tiempo en la Argentina pero abandonó el paÃs harta que de los hinchas de sus adversarios le entonaran cantitos que contenÃan hirientes rimas con su apellido.
Un momento muy emocionante se vivió cuando llegaron los padres de la joven, y la abuela del bebé abrazó efusivamente a la pesista, preguntándole "si no se fijó si la cigüeña que trajo al nene era la misma que la habÃa llevado a ella desde ParÃs hasta Santiago". El padre de Elizabeth recibió felicitaciones de todos al llegar al gimnasio, y desenfundó un banjo con el que interpretó alegres melodÃas que dedicó "a ese hermoso par de pelotudas que me regaló la vida".
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Tardará, tardará.
Ni modo. Tampoco ingenio o compromiso del real, es decir, ese compromiso con alguna causa que puede llegar a poner en riesgo el empleo, la reputación,...