Las afirmaciones de Evo Morales sosteniendo que "muchos hombres se desvían" por comer carne de pollo con hormonas femeninas, no fueron traídas de los pelos. El propio presidente boliviano vivió en su círculo próximo esa circunstancia, ya que se supo que la fabulosa Mónica Bellucci es ni más ni menos que un hermano de Evo al que se le fue la mano con el consumo de productos avícolas.
"Es verdad, es Moncho, mi hermano", dijo Evo a AN, en un diálogo telefónico que permitió escuchar la voz dolida y melancólica del mandatario boliviano. "Mamá siempre le decía 'te va a hacer mal tanta patita de pollo, basta de tanta patita'. Y ahí está el resultado", comentó.
Cambios paulatinos
De acuerdo a lo que pudo saber este portal, Moncho Morales no sufrió alteraciones físicas mayores hasta ya avanzada su adolescencia. "Hasta los 15 o 16 años nadie le daba bola, porque encima era bastante seco en el trato. Pero después empezó a tener unos cambios que no pasaba una tarde que no fuéramos a su casa a golpear las manos y pedirle a su mamá que lo dejara jugar con nosotros", recuerda un vecino de la casa natal del presidente.
Ya a los 20, Moncho se volvió todavía más llamativo. "Se le formaron un traste y unas gomas impresionantes. En el fulbito, lo marcaban a presión todos los jugadores contrarios, y a veces nosotros también", agregó el ex amigo.
Evo, por su parte, se muestra reticente a hablar del tema. Apenas respondió un par de cosas en el diálogo con Angaú Noticias, y para el resto eligió una misma contestación: "No me acuerdo".
Algo que siempre llamó la atención en Bellucci/Morales fue lo extraordinario de sus curvas. Por eso, era imposible evitar preguntarle a Evo si Moncho se había operado alguna vez. "Sí, fue a un cirujano plástico, para achicarse un poco los pechos",
reveló.
"Si no lo hacía, no podia hacer el servicio militar", informó. La conscripción de Moncho duró seis años, por pedido de cada nueva camada de soldados que ingresaba al Ejército.
Luego llegó la decisión de emigrar a Europa y dedicarse a la actuación, ya con el nombre artístico que la hizo famosa. Antes de cortar, Evo confesó que la historia de su hermano/a le generó innumerables inconvenientes. "Todavía hoy hay ministros que cuando nos quedamos hasta tarde trabajando, me convidan mayonesa de ave, a ver qué pasa", contó.
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Tardará, tardará.
Ni modo. Tampoco ingenio o compromiso del real, es decir, ese compromiso con alguna causa que puede llegar a poner en riesgo el empleo, la reputación,...