El dueño de la AFA, Julio Grondona, se reunió con Diego Maradona para decidir si El Diez sigue o no como entrenador de la Selección Argentina, y ya se sabe que en ese encuentro buscó deliberadamente forzar la salida del DT sin necesidad de echarlo formalmente. Lo que hizo The Godfather fue plantear condiciones inaceptables para Diegote.
En exclusiva, AN reproduce en detalle el diálogo entre Julio Humberto I y Maradó.
G: Hola, Dieguito, ¿cómo va?
M: Bien, Julio, un poco agotado nomás.
G: Bueno, ya vas a tener unos años para descansar.
M: ¿Qué?
G: Nada, que si Dios quiere, ahora viene una etapa más tranqui a nivel mundial, después de la crisis financiera.
M: Julio, vamos al grano, ¿sigo o no sigo?
G: ¡Por supuesto, equipo que gana no se cambia!
M: Pero nosotros no ganamos, nos liquidó Alemania 4 a 0.
G: ¡Ah, la puta, no me digas! Es que yo casi no miro tele. Entonces sÃ, se va a complicar un poco, Diego.
M: Por lo menos hicimos el fútbol que le gusta a la gente.
G: SÃ, sobre todo a la gente de Alemania, jio jio jioooo.
M: Julio...
G: Perdoná. Mirá, yo creo que no hay problema en que sigas otros cuatro años, pero con algunas condiciones.
M: Yo con condiciones, no, Julio. A mà me tocan un utilero y me voy.
G: No, los utileros los podés conservar, pero quiero que se vayan Mancuso, Enrique, Signorini, y todos los demás buscas que llevaste a Sudáfrica.
M: ¿Me estás cargando? Pedirme eso y rajarme es lo mismo. A ningún técnico antes le pediste condiciones sobre su equipo de colaboradores.
G: Es que cuando era joven era muy irresponsable.
M: Qué duro, Julio. Pero bueno, si es por la camiseta, sigo.
G: Ah, también quiero que la dejes a la teñida ésa con la que andás.
M: A Verónica no la dejo ni en pedo. Y menos porque me lo exija alguien. Es mi vida privada, no se negocia.
G: Bueno, mirá, acá, por casualidad, tengo encima un acta de rescisión de contrato. Poneme una firmita ahÃ, otra acá, con aclaración y número de documento, porfa. Gastón, acercame el auto, ¿sÃ?
M: Pará, Julio, pará. Dame un ratito.
Maradona saca el celular de la campera, se aparta, habla por teléfono, se lo escucha discutir. Vuelve.
M: Está bien, hablé con la Vero. Era una relación que por ahà venÃa bien pero tenÃa cosas de fondo, viste, que no marchaban con buen rumbo. Creo que los dos nos ahorramos hacernos mierda más adelante. ¿Sigo, entonces?
G (plegando el acta con fastidio): Bilardo no sigue como jefe de selecciones, porque al final no le diste un pedo de bola.
M: Bien. La verdad, él era un grano en el culo. ¿Me dejás solo ahora o ponés a otro?
G: Ahora va a ir Sanfilippo.
M: ¿¿Qué???
G (desplegando el acta): ¿Me firmás?
M: ¡Está bien, la puta madre!
G: Sanfilippo y Pelé.
M: ¿Me estás cargando?
G: Sanfilippo, Pelé y Cristiana Sinagra.
M: ¡Andate a la puta que te parió, Julio, no sigo una mierda!!
Diego empieza a juntar los cartelitos que pensaba pegar en las habitaciones de los muchachos en Brasil 2014 y que iba a mostrarle al Padrino para que viera que habÃa un proyecto de trabajo a largo plazo. Eran cartulinas de colores en las que se leÃa "¡Vamos, tú puedes!", "¡Hagamos goles todos!" y "¡No dejemos que ellos festejen, no, no y no!".
Mientras va saliendo de la sala, cruza una última mirada con Grondona, que le dice:
-Yo sabÃa que ibas a terminar haciendo la fácil y nos ibas a dejar en el peor momento.
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ArtÃculo relacionado: Julio hizo lo que pudo
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Tardará, tardará.
Ni modo. Tampoco ingenio o compromiso del real, es decir, ese compromiso con alguna causa que puede llegar a poner en riesgo el empleo, la reputación,...