Angau Noticias

Martes
07 de Febrero
Tamaño Texto
  • Aumentar fuente
  • Tamaño original
  • Reducir fuente
Inicio >> Varieté >> Impactante: la mujer que le prestó el vientre a su hijo gay para que tenga su bebé, lo hace porque antes él dio el espermatozoide con el que nació su marido

Impactante: la mujer que le prestó el vientre a su hijo gay para que tenga su bebé, lo hace porque antes él dio el espermatozoide con el que nació su marido

E-mail Imprimir PDF

El mundo de las relaciones humanas es cada vez más difícil de entender. Primero fue la necesidad de explicar a los niños cuál era el parentesco de ellos con los otros hijos de sus padres tras una separación y la formación de nuevas familias por parte de ambos. Y después, bueno, después se complicó todo. Tanto que ahora, en México, una mujer lleva en su vientre un bebé que será hijo de ella, pero también de su hijo homosexual, y también de la mejor amiga de él, pero que también será su nieto. O sea que al chico, cuando se acerque el Día de la Madre, lo mejor será dormirlo con una botella de licor el sábado, y  hacer que se despierte recién el lunes.

 

El caso fue dado a conocer por un diario mexicano y de inmediato por todos los medios del mundo. La historia es complejamente sencilla: un joven gay quería ser padre, y pensó en alquilar un vientre. Pero su madre le ofreció llevar ella el embrión y culminar el embarazo, luego de ver un programa de TV en el que varios especialistas explicaron que las mejores madres sustitutas son las abuelas. Entonces, le hizo la oferta al nene, quien tras dudar un poco, agarró viaje. Luego con un espermatozoide suyo se fecundó un óvulo donado por su mejor amiga. El embrión formado se puso en el útero de la madre del flaco, que ya va por el quinto mes de embarazo.

Pero la historia es todavía más intrincada que lo que se sabe hasta ahora, según pudo averiguar Angaú Noticias. Es que por lo que pudo saber AN, la madre del joven decidió dar su vientre para el nacimiento del niño porque años atrás, con espermatozoides de su hijo se fecundó un óvulo de una amiga de su madre, para formar un embrión que fue dado a luz por la madre de la madre. Y de allí nació quien sería luego el actual marido de ella. O sea.

 

Se puede poner peor



Antes de seguir, pongamos nombres para enquilombar menos el relato. Al joven llamémoslo Juan, a su madre Luisa, a su padre Héctor, al bebé en gestación Pedro, y a la mejor amiga de Juan, pongámosle Mary. Ah, y llamemos Lucía a la madre de Luisa, y Antonia a la amiga de Lucía que dio su óvulo para que naciera Héctor.

Bueno, resulta que Luisa y Mary son madres, en distintos grados, de Pedrito. O sea que Pedro es hijo de Juan, pero también es su hermano. Y cuando a Pedro lo rete su mamá, se tendrá que ir a quejar con su abuela, que como son la misma persona, lo volverá a cagar a tongos. Por ese lado, también complicado.

Pero Héctor, que es el padrastro de Juan, al haber sido concebido con un espermatozoide de éste, es a la vez su hijo. O sea que es abuelo de Pedro, pero también su hermano. Héctor tiene dos mamás: Lucía y Antonia. Lucía es al mismo tiempo su suegra. O sea que tiene la misión de hablar mal de ella misma, de cómo se viste y de la comida que hace para las reuniones familiares. Pedro es su bisnieto, pero no Héctor, aunque éste sea hermano del bebé. O sí lo es, porque es hijo de Juan, que es su nieto. Es decir que Mark Twain, con aquel relato de parentescos cruzados que imaginó hace tanto tiempo, se quedó corto.

Por otra parte, todos ruegan en la familia de Juan que Pedrito sea, cuando crezca, un joven heterosexual. Eso es porque Lucía, la madre de Luisa, ya avisó que si el nene llega a ser gay, y quiere ser papá, esta vez ella quiere ser quien le preste el vientre, para tener la misma prensa que ahora tiene Luisa. Antonia, para no ser menos, ya prometió poner sus óvulos a disposición de esa empresa. Y para el caso de que Pedro no quiera poner ni la plata de la inseminación ni su semillita, Héctor adelantó que no tendrá problemas en donar espermatozoides.

Si las cosas se dieran así, todo se tornaría aún más laberíntico. Lucía, que es la abuela de Juan, sería la abuela de su hijo, pero la madre de su nieto, al que llamaremos Carlitos. Antonia también sería "la otra madre" de Carlitos, así como lo fue de Héctor, bisabuelo postizo y padre del nuevo bebé, aunque hijo del abuelo de la criatura, Juan.

Luisa, al ser también hija de Lucía, sería hermana de Carlitos, su bisnieto, y abuela de Héctor, su esposo. Juan, que empezó todo este quilombo con la pelotuda de su madre, sería abuelo de Carlitos, quien sería hijo de Héctor, quien por ser hermano de Pedro, sería, además de padre, tío de la nueva alegría del hogar.

En definitiva, una familia en la que los domingos, en vez de tallarines, se preparará una gran fuente con cubos de Rubik.

 

 

Artículo relacionado: De carne éramos

 

 

.

 

Comentarios (5)Add Comment
Escribir comentario
 
  + chico | + grande
 

busy
Actualizado ( Jueves, 05 de Agosto de 2010 09:14 )  

Zona Lectores

Lo que esperamos

Tardará, tardará.

module by Inspiration

Angaú fuera de joda

El periodismo en la era de la vociferación

Ni modo. Tampoco ingenio o compromiso del real, es decir, ese compromiso con alguna causa que puede llegar a poner en riesgo el empleo, la reputación,...

module by Inspiration