En estas semanas de amor, magia y luz que llegan cada año, la figura de los Reyes Magos está envuelta de un encanto especial. Todo ese ritual de cortar pastito para los camellos, dejar agua y echarle talco a las zapatillas para que Melchor, Gaspar y Baltasar no se mueran asfixiados, conforma una seguidilla de imágenes y momentos inolvidables.
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También Chuñi Benite, el escritor que inauguró el "realismo ñeri" en la literatura universal, fue un niño alguna vez. El autor de obras memorables como "El amor en los tiempo de la cursiadera", "La cachuncha de los espÃritu", "El coronel no tiene quien le petee" o "Brancaniebe y lo siete onanista", tuvo una infancia marcada por la pobreza y la aventura, como se trasunta en sus textos más brillantes.
En aquel tiempo, Chuñi sentÃa una devoción particular por los Reyes Magos. En su obra autobiográfica "Mamá esta presa", de próxima aparición, Benite dice que el amanecer de cada 6 de enero lo fascinaba. "Me produsÃa una mosión de la san cajeta", dice con su inconfundible prosa.
Por el contrario, la Navidad no lo sacudÃa mayormente. "Como mi biejo se iba a laburá en las cosecha desde enero asta nobiembre, disiembre lo usava pa cagarno a piña por los mese que no avia estado con nosotro", relata. Asà que ni la Nochebuena ni el dÃa después tenÃan un sabor especial. "A lo sumo, a vese, nos dejava de fajar a las doce pa brindar y despué seguÃamo", recuerda.
Cada enero, en cambio, la vida volvÃa a su cauce habitual. La madre del Chuñi sostenÃa con su trabajo y con los esporádicos y austeros envÃos de su hombre los gastos familiares. "Mi mamá lababa para juera -rememora Benite-. Lababa pa Colonvia sobre todo, montone de guita lababa".
En un anexo del libro, están los manuscritos de aquel Chuñi niño que escribÃa a los Reyes. Los papelitos habÃan sido prodigiosamente guardados por su madre en una caja de zapatos. Benite, ya adulto, la encontró cuando revisaba las cosas de la anciana mujer poco después de que falleciera. La caja le llamó la atención porque tenÃa pegada una etiqueta amarillante que decÃa "Cosas pelotuda de los pendejo de mierda".
El mundo mágico de Chuñi
Las cartas compiladas son las que Benite comenzó a escribir en enero de 1947, cuando contaba con seis años de edad. Aquà las reproducimos:
"Queridos Relle: me llamo Chuñi quiero una bisicleta roja el aciento puede ser negro y los cablesito de los freno eligan usteden. Les corte pastito para los elefante. Me porte bien el insendio de la casa de la tia fue sin quere".
1948
"Reye Mago: bisicleta les dije no camionsito. Si e por un camionsito de plastico que se le salen toda las ruedita le ubiera pedido a mi tio el vorracho y no a unos Reye Mago. Roja e".
1949
"Señore Reye: la noche del 5 de enero no salgan a coje las puta de Villa Lo Lirio porque sino no entienden un carajo lo que lescribimo los chico. Bi-si-cleta ro-ja dije. Al lao del pastito les dejo el autito poronga ese del año pasado. Y no sean turro me di encuenta que abajo de la sinta adeciva desia 'Miguel'. Degüelganle el autito y no degen mas cosa usada o con mi sermano le vamo destripa los camello".
1950
"Reye puto: saen donde se puen meter la remerita de mierda que me degaron un año atrá?? ensima me queda mas chica que cajeta de mosca. ¡y color bioleta pa colmo! mira si yo viandar por el varrio con una camiseta de maraca que ensima e re paresida a una que tenia mi primo Perico. Degen la bisi porque sino no via para asta que lencontremo y le rebiéntemo la casa".
1951
"Mamá so una guacha, no tenes codijos. Por eso te rompi toda la maquina de cocer y la radio. A ber si a vo te gustaria que yo te mienta toda la vida. Me boi a lo de la agüela una semana".
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Zona Lectores nació con la idea de servir de espacio de expresión para inquietudes de todo tipo, pero principalmente literarias. La sección se empantanó...
Qué bueno que Cristina Fernández de Kirchner se haya dado cuenta de lo obvio. La Argentina necesita cierto control sobre la explotación de sus hidrocarburos....